lunes, 16 de junio de 2025

PORTUGAL MOTO TRAIL 2025

Hacía seis años que no me iba de viaje motero con Nacho y nueve que no hacía una ruta off road por Portugal. Así que me hizo mucha ilusión que me propusiera ir a Portugal a ver a Charly con las 690 y hacer un poco de off road por el país vecino.

El viaje, en la fantástica furgoneta de Nacho, que aun siendo de tamaño medio permite llevar a las dos 690 sin mayor problema, se hizo ameno porque nos permitió ponernos al día de todos los temas que propusimos.

Nada más llegar a casa de Charly, me di cuenta de que el sitio era especial y de que el anfitrión me acogería con matrícula de honor durante toda la estancia.

Por la tarde visita a los preciosos alrededores y cena, literalmente al borde del mar (Praia das Rochas). Risas, muchas risas y buen rollo, además de percebes, almejas y Buey de mar.




Al día siguiente hemos quedado con unos amigos de charly para dar una vuelta off road por los alrededores

Aparecen con motos de enduro y neumáticos de enduro.

Nacho y yo en nuestras 690 y Charly en su nueva y flamante CRF 300 llevamos neumáticos mixtos. Mal

Además no conocemos la zona y somos unos paquetes, así que los anfitriones se arman de paciencia y nos llevan de ruta, uno abriendo y otro cerrando el grupo.

Grandes tipos. Cuidaron de nosotros y tragaron polvo por ayudarnos.

Les dimos la mañana, pero recorrimos la zona disfrutando de sus pistas arenosas, sus eucaliptos y sus acantilados al mar.






Fue una ruta muy chula. Lo pasamos genial y cuando llegamos a la playa, a tomar un refrigerio, en salud de San Antonio, estábamos igual de contentos que de deshidratados.

Comida con pulpo y gambas al borde del mar (Isla de Baleal) y a pasar la tarde en casa de Charly.



Paseito por Óbidos (muy recomendable) y cena con carne (Barriga de porco crocante) que llevamos exceso de productos del mar.

 



 

Al día siguiente la ruta la hacemos nosotros. Mucho más light pero también muy divertida.

Primero unas carreteras secundarias para ir hacia el interior y alejarnos de la arena. Muy bonito y tranquilo hasta llegar al concesionario de Honda donde Charly compró la moto.

Subimos a un parque eólico con grandes vistas y pistas amplias hasta parar a tomar un café en la bajada y dejar que Nacho se ponga a navegar, por un mar de pistas enlazadas, de tierra compacta, separadas por muros de piedra de granito.






Disfrutamos perdiéndonos, hasta encontrar un restaurante pintoresco, donde descansamos y nos comemos un sabroso menú.




La vuelta la disfrutamos igual. Mucha pista y mucha curva, pero al llegar al parque eólico, cogemos una bajada rota y ante la posibilidad de generar un pequeño drama, buscamos una alternativa y conseguimos bordear el desastre.



Llegada a casa a la hora prevista, para recibir a una invitada especial de Charly y cena con muy grata compañía, en Dom José.




Al día siguiente despedida de un viaje genial e irrepetible, en el que me he sentido en casa, abrazado por la familia Zorrilla.

Muchas gracias, de corazón!!!!!


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