martes, 18 de diciembre de 2018

COSTA A COSTA


He podido realizar un “COSTA A COSTA” por etapas, en tres fines de semana, durante la segunda mitad del año, acompañado por varios colegas del MC PicNic.

CANTABRIA CHALLENGE

Empezamos por el norte. El año pasado fue un evento genial, pero el tiempo no acompañó, así que tenía ganas de repetir sin lluvia. Dicho y hecho, nos juntamos un buen número de picneros: Antonio, Pablo, Rafa, Ferxo, Pepelu, Fernando, Carlos, Juanra y Cristóbal con el mismo buen rollo que de costumbre y disfrutamos de un recorrido precioso con un tiempo perfecto.
El viernes fuimos llegando a Hoznayo en función de las posibilidades del curro de cada uno para juntamos en el Briefing y empezar con los tercios. La cena fue, como de costumbre, un desfile de chascarrillos que terminó en carcajadas.



El sábado, antes de amanecer, salimos a la ruta e inmediatamente nos perdemos (genio y figura). Rápidamente, encontramos la ruta correcta y comenzamos a subir puertos preciosos por trazado, con vistas de postal, coronando por encima de un mar de nubes bajas. Pero vamos muchas motos juntas y el ritmo es muy lento. Empezamos a adelantar (con respeto) y cogemos nuestro ritmo.
Paramos a tomar café en Vega de Pas. Ya lo hicimos el año pasado, pero haciendo la ruta inversa.


La ruta nos lleva a bordear el embalse del Ebro. Todos en formación, trazando curvas rápidas con largas tumbadas. Muy sinfónico.
Nos acercamos a Puente Viesgo por carreteras menos retorcidas, con más circulación; pero la temperatura es perfecta, no llueve y huele a hierba húmeda recién cortada. Un lujo.
La comida es en un comedor del Hotel Liber de Noja que dispone de bar y terraza. El sitio es muy cómodo y yo tengo grandes recuerdos de vacaciones pasadas por la zona. La comida también será una agradable sorpresa: cocido montañes.
Después de comer la ruta sigue el contorno de la costa. Muy bonito para los Madrileños, a los que siempre nos anima ver el mar de vez en cuando. Tiene un coste: mucha circulación, mucha rotonda, mucho calor y mucho cocido. Terminamos artos y con ganas de subir de nuevo a la montaña.
La sorpresa es que subimos al monte: pero por Euskadi. Concretamente por el puerto de las Muñecas. Paramos en una gasolinera a repostar y comentar la jugada, encantados con la zona y con el trazado de la carretera y giramos de nuevo para entrar en Cantabria por Ramales de la Victoria y volver a Hoznayo con una sonrisa dibujada en la cara.


Arco de llegada, diplomas, abrazos, fotos, cañas, risas, ducha, más cañas, cena, más risas, copas, muchas más risas, sorteos, más abrazos y a dormir; porque un servidor se tiene que volver rápido a Madrid para probar una moto de tres ruedas. Pero eso es otra historia.


DESAFÍO MADRID EXTREME

Seguimos por el centro. Pedro (de Integral Moto) nos informó de esta ruta y del programa asociado. Cerca de casa, por las carreteras que solemos frecuentar…daba pereza… pero finalmente nos apuntamos unos cuantos picneros (Rafa, Pepe, Pepelu, Fernando, Güize, Paco y Quique) y varios acompañantes, para disfrutar de un completo día motero. Recorrer lo de siempre, acompañado de tantísimas motos, resultó muy entretenido.
El día anterior hay un Briefing con un pequeño salón de la moto, con exposición y prueba. Me acerco con Silvia y probamos las Husky de carretera. Divertido y gratis. Han montado un buen sarao.



Quedamos antes de amanecer y justo al salir tenemos un percance. Fernando no lleva matrícula. Mucha mala suerte. Los demás salimos a ruta hacia la zona del Atazar. Pepe nos engancha y paramos en el embalse  a reagruparnos y hacer una foto.


Desayunamos en Robledillo. Nos juntamos un montón de motos. No paramos de saludar a conocidos. Xabi, de XRMOTOS, guía a un grupo de motos eléctricas (Zero). Tienen una buena aventura por delante.


Nos dan el siguiente plano: vamos a la Muralla China por el puerto de Puebla. Perfecto. Sigo la rueda de Pepe a ritmo. Pasamos a cienes y cienes de motos (con respeto). Muy entretenido. Paramos a Esperar al grupo y nos encontramos con Güize y sus colegas off road. Nos vamos juntos hasta Jadraque.
En jadraque tenemos: gasolina, botellines, bollito preñao y  música. Nos dan el siguiente plano que nos llevará (pasando por nuestro querido Hiendelaencina) hasta la comida en el camping los Bonales de Galbe de Sorbe.
La comida es una caldereta sabrosa pero escasa. Cerveza y café se pagan a parte (vale…no pasa nada…pero no mola).
Nos reagrupamos todos (Pepelu se había quedado sin gasolina) y pasamos un rato muy divertido de sobremesa.
Hacemos el puerto de la quesera, hasta Riaza, todos juntos. Resulta muy agradable (como siempre) atravesar en moto esta zona. De las mejores rutas de la zona centro.


En Riaza hay que tomar una decisión. La ruta sigue hacia Sepúlveda por carreteras sin interés y yo tengo a Silvia esperando en meta. Nos despedimos y dividimos. Llegamos a meta anocheciendo, contentos del día de moto que hemos disfrutado.



Por la noche montamos una cena en Tres Cantos sin haberlo preparado…como suele pasar con estas cosas: sale genial y nos reímos a muerte.

MÁLAGA CHALLENGE

Terminamos en el sur. El año pasado fue una pasada por ruta, tiempo y ambiente. Este año, aunque parezca imposible, mejor todavía. Silvia me acompañó  a pasar el finde pero sin hacer la ruta (ya cumplió, el año pasado, sobradamente).
Salimos el jueves por la tarde en coche, con la moto en el carro, dirección sur. Llueve a mares. Diluvia. Llegamos a Fuengirola justo para cenar pescaito y se nos pasan todos los males de la semana de curro.
El viernes, playa, mar, espetos, paella y terraza. Un lujo, Andalucía en otoño.



Al anochecer ya estamos todos, nos juntamos en el briefing un montón de Picneros y acompañantes: Antonio, Pablo, Pepelu, Fernando, Pepe, el hermano de Pepe, Fermax, Joaquín, Gonzalo, María José, Patricia y Silvia.
Tomamos unas raciones y unas cervezas, en el local de la organización,  mientras charlamos animadamente.
Comenzamos la ruta en el Castillo de Fuengirola antes de amanecer y enseguida tomamos dirección norte hacia los montes de Málaga y la Axarquía. Preciosas carreteras con un asfalto que sin ser malo, no da confianza plena. 
Paramos en Comares a admirar sus impresionantes vistas y empezamos a bajar hacia la costa. Nos pasa lo mismo que en Cantabria. Mola ver el mar, pero el precio a pagar son mil glorietas y mucho tráfico así que paramos a tomar café, porque nos estamos durmiendo.


Llegando al punto de control de Torrox volvemos al tajo. Ahora, la carretera es perfecta: buen asfalto, gran trazado y vistas al mar. Me trae muy buenos recuerdos, de los veraneos en Almuñécar, en casa de mi hermano.


Subimos de nuevo a la Axarquía para hacernos el Puerto del Sol en Periana. Es posiblemente, el tramo que más he disfrutado de todas las Challenges…y eso es mucho decir!!!!
Vamos dirección a Antequera, la temperatura ha bajado mucho y nos hemos ido quitando capas a lo largo del camino. Paramos a tomar un café calentito y a comentar la jugada.
Una vez que llegamos a Antequera, Pablo necesita ir hacia el hotel para devolver la moto de alquiler y yo estoy encantado de acompañarlo. Antonio, Pepelu y Fernando siguen ruta. Nos veremos en el arco de llegada.


Subo a Pablo de paquete en la Triumph para hacernos la foto en el arco de llegada y nos partimos de risa: superamos la tara máxima de la moto!!!.



Cervezas, ducha y nos reunimos todos en el mercado de la Galería a tomar …más cervezas. Máximo ambiente y tapeo.
Las chicas han estado en Málaga todo el día a su bola y tienen mucho que contar. Han hecho más kilómetros andando que nosotros en moto y Silvia está rota.
Cenamos cerca y muy bien en La Casa Rústica, en una mesa llena de buen rollo y colegeo.
Después, una copita (por ambiente y compañía, podían haber sido varias) y a dormir, que Silvia se fue al hotel muy cansada y quería verla cuanto antes.


La vuelta en coche, la moto al carro, comentando la cronología del finde y conduciendo un rato cada uno. A medio camino, nos llegan noticias de un pequeño incidente que ha tenido Antonio. Sin consecuencias; una piedra en la carretera, una llanta rota y ningún daño físico.
Llegamos a casa completamente satisfechos y con ganas de nuevas rutas en el 2019























domingo, 22 de julio de 2018

RUTA TRAIL A LA BAJA ARAGÓN 2018


Es la carrera más importante de Raids de España y una de las top del mundo y a mí, los Raids me encantan…porque me surge una sonrisa de oreja a oreja al derrapar y se me hincha el pecho al encontrar la trazada buena entre roderas, piedras o raíces y me siento pleno en medio del campo surcando un camino, mientras navego entre cruces, intentando llegar a destino…pero no tengo, ni de lejos, la velocidad y la técnica con la que estos cracks son capaces de realizarlo.
Desde Guadalajara, hacer una ruta Trail, para recorrer la serranía de Cuenca y la sierra de Albarracín es un autentico placer. Carreteras reviradas, asfalto de todo tipo y pistas entre pinares.




No me gusta hacer tantos kilómetros por campo solo (siempre puede haber un imprevisto)  así que voy dando noticias de mi estado y localización, por wasap, a mis colegas del MC PicNic y me siento acompañado y seguro: Gracias!!!!




Me salen unos 300 km. 200 de asfalto y 100 de campo. El inicio combina carreteras reviradas con pistas de trazado sencillo pero rotas, con roderas muy marcadas por las ruedas de tractores y 4x4. Las lluvias de este año se han dejado notar. También noto, que a pesar de las fechas, no tengo ni pizca de calor. Más bien tengo fresco.
Hasta Beteta solo he tenido un par de percances: Una pista con la salida modificada por un campo cultivado (suele pasar, el track es de hace tiempo) que me obliga a navegar un poco con el Topohispania y otra pista, muy deslizante, al haber rellenado las roderas con gravilla.


En Beteta, gasolina y carretera, preciosa,  hasta tragacete.

Pasado tragacete, la entrada a la Sierra de Albarracín es espectacular. Da lo mismo ir por el norte (Horiuela) o por el sur (Guadalaviar) tanto las carreteras como las pistas son geniales. La ida la hice por el sur y la vuelta por el norte.
Llego a Albarracín menos cansado de lo que pensaba (ayuda, la agradable temperatura y que me he hidratado a tope durante el trayecto). Ducha, siesta y a Teruel a ver el parque cerrado y la prólogo.
 La ss1 está en Alfambra, al norte de Teruel. Tardo un ratito en llegar, pero ver en acción a los coches y buggies, aunque sea en una prologo de 12km, ya me mete en el ambiente de la carrera.



El parque de asistencia es espectacular: los vehículos de competición, las carpas de los equipos, los camiones de asistencia, todo es a lo grande…se deja notar la magnitud del evento.




Faltan Barreda y Roma, pero hay cracks de sobra: Los pilotos de Mini (Przygonski y Vasilyev), el checo Prokop (Ford), nuestros (Xevi Pons, Isidre Esteve y Ruben Gracia), el buggy de Gerard Farres y los hermanos Metge en motos (familiares de René Metge, un señor que ganó el Dakar y las 24 Horas de Le Mans el mismo año, 1986, con el coche más bonito de la historia de la competición, Porsche 959 Rothmans) y el SUPERCRAK: Joan Pedrero con KTM.
Los tramos son secretos. Una vez da la organización las coordenadas de los puntos de interés, las introduzco en el garmin y estudio una estrategia con el topohispania, que me permita seguir a los cabezas de cartel, a través de un track de pistas y carreteras secundarias (lógicamente, sin pisar el trazado de carrera). Lo hago, acompañado de cerveza y cenando productos regionales derivados del cerdo.




El sábado no hace calor, incluso hay bastantes nubes en el horizonte. Hay bastantes aficionados, pero no es agobiante. Acudo a los wp de interés que ha proporcionado la organización siguiendo mi track y disfruto, con la ilusión de un niño, del desarrollo de la carrera.



Después de una comida ligera, me pongo en marcha de vuelta a casa (no me puedo quedar el Domingo), triste por no ver el final de la carrera, feliz por lo que he visto e ilusionado por el fantástico recorrido trail que me espera. Llego a casa de noche, justo para la cena. No se me borra la sonrisa.


 Por cierto, ganó Vasilyev en coches y Metge en motos…es lo de menos. 


domingo, 15 de julio de 2018

CASIELLES EN 125


Tanto decirle a Silvia que conducir en moto por Asturias es un placer, que me propuso llevar su moto de 125 en el carro y hacernos una ruta parecida a la que hice con mi hermano. Dicho y hecho.
Salimos de Luanco hacia Cangas con idea de subir hasta Oseja. Todo por carreteras secundarias para que la 125 no desentone. Silvia se desenvuelve perfectamente y en un santiamén nos encontramos tomando un refrigerio en el desfiladero de los Beyos.




En Asturias hay mil aldeas con carreteras empinadas sin salida, con bonitas vistas desde su cumbre. Casielles es una de estas aldeas y se ha puesto de moda, así que…ya que Silvia subió conmigo el Stelvio y la veo muy suelta con la moto…¿porqué no?.


La subida, en seco, no tiene ninguna dificultad, pero los “tornantis” deben hacerse con precaución en general y con decisión en la 125.



Arriba, subidos a un pequeño risco, cercano a la aldea, el premio es una  vista espectacular.



La vuelta la hacemos por el Parque Natural de Redes disfrutando a tope de su revirado trazado y de su fantástico entorno.
Comemos fenomenal en Cangas y volvemos por el mirador del Fito hasta llegar a Colunga.


 No está nada mal para llevar una moto de 125. Una campeona.


lunes, 4 de junio de 2018

DESAFIO ASTUR ENTRE HERMANOS


Le he regalado a mi hermano, por su cumple, una inscripción en el “desafío Asturias” para que disfrutemos juntos  de una aventura motera por la tierra de nuestros antepasados.
Le hace ilusión, pero le parece mucha caña.  Le aseguro que a ritmo tranquilo y siguiendo mi rueda con su Honda 500, seguro que no va a tener ningún problema y va a disfrutar un montón.
La previsión es de lluvia, así que decidimos coger coche y carro para quitarnos la autovía y solo montar en moto para recorrer la montaña y sus curvas. Silvia, en cuanto se entera, decide acompañarnos y aprovechar el finde para hacer bricolaje un nuestra casa asturiana.
El viernes cenamos cachopo con sidra y dormimos en casa, para salir temprano hacia Ribadesella, acreditarnos y tomar la salida.



En Ribadesella hay un gran ambiente motero matutino. Me voy encontrando con los amigos del MC PicNic (Ferxo, Nacho, Antonio, Rafa, Fernando y Pepe) y se los voy presentando a Alberto.



Primero hay un bucle por Cantabria con algo de montaña y mar. Todo perfecto: no llueve, llevamos un ritmo genial y el rutómetro en el GPS es cómodo y seguro. Sin embargo, coincidimos con una carrera ciclista en varios puntos: a veces de frente, con el consiguiente peligro y otras veces en el mismo sentido, ralentizando nuestro ritmo. La carretera es de todos…
No paramos. Alberto dice que va genial y que no quiere perder el hilo y yo quiero aprovechar que no llueve nada, para hacer todos los kilómetros que podamos. Conclusión: 250 km del tirón y llegada a la comida (Potes) los primeros, justo con el control de paso recién abierto.
Comida PicNic con productos asturianos de calidad, al sol y con una temperatura muy agradable. 



La tarde nos lleva a Leon por el puerto de San Glorio: trazado revirado con muy buen asfalto y paisajes increíbles.



Hasta Riaño (embalse a rebosar) nos juntamos con un grupo que lleva nuestro ritmo, Tan buen ritmo llevamos, que tenemos que esperar a que abran el control de paso, tomando un merecido Red Bull. Ahora si notamos algo de cansancio acumulado y también se resienten las articulaciones.


Entramos en Asturias por Oseja y su precioso desfiladero, para llegar a la meta en Cangas de Onís, con tiempo de sobra para instalarnos en el hotel, descansar un poco y quedar con los Picneros para ver a Emilio Zamora y tomar unas sidras.
La cena, en la finca “Villa María”, es espectacular, con unas sidras previas superdivertidas y muy buen ambiente.
Copas y risas a tope, como siempre con el MC PicNic.



El domingo no madrugamos, pero estamos cansados y llueve. Alberto me dice que lo ha dado todo. Vuelta a casa y punto final. La ruta del domingo tiene una primera parte que llega a Villaviciosa subiendo el Fito. Le convenzo en un segundo para tomar la salida.
La lluvia y la niebla no nos dejan disfrutar del paisaje, pero al ir todas las motos en caravana resulta muy divertido rutear.
Una vez en Villaviciosa, ponemos dirección a Luanco, para reunirnos con Silvia, recoger y comer viendo el Cantábrico en Moniello.


Coche y carro hasta Madrid, tan cansados como satisfechos.
Feliz Cumple!!!!!