He podido realizar un “COSTA
A COSTA” por etapas, en tres fines de semana, durante la segunda mitad del año,
acompañado por varios colegas del MC PicNic.
CANTABRIA CHALLENGE
Empezamos por el norte. El
año pasado fue un evento genial, pero el tiempo no acompañó, así que tenía
ganas de repetir sin lluvia. Dicho y hecho, nos juntamos un buen número de
picneros: Antonio, Pablo, Rafa, Ferxo, Pepelu, Fernando, Carlos, Juanra y
Cristóbal con el mismo buen rollo que de costumbre y disfrutamos de un
recorrido precioso con un tiempo perfecto.
El viernes fuimos llegando a
Hoznayo en función de las posibilidades del curro de cada uno para juntamos en
el Briefing y empezar con los tercios. La cena fue, como de costumbre, un
desfile de chascarrillos que terminó en carcajadas.
El sábado, antes de
amanecer, salimos a la ruta e inmediatamente nos perdemos (genio y figura).
Rápidamente, encontramos la ruta correcta y comenzamos a subir puertos
preciosos por trazado, con vistas de postal, coronando por encima de un mar de
nubes bajas. Pero vamos muchas motos juntas y el ritmo es muy lento. Empezamos
a adelantar (con respeto) y cogemos nuestro ritmo.
Paramos a tomar café en Vega
de Pas. Ya lo hicimos el año pasado, pero haciendo la ruta inversa.
La ruta nos lleva a bordear
el embalse del Ebro. Todos en formación, trazando curvas rápidas con largas
tumbadas. Muy sinfónico.
Nos acercamos a Puente
Viesgo por carreteras menos retorcidas, con más circulación; pero la
temperatura es perfecta, no llueve y huele a hierba húmeda recién cortada. Un
lujo.
La comida es en un comedor del
Hotel Liber de Noja que dispone de bar y terraza. El sitio es muy cómodo y yo
tengo grandes recuerdos de vacaciones pasadas por la zona. La comida también
será una agradable sorpresa: cocido montañes.
Después de comer la ruta
sigue el contorno de la costa. Muy bonito para los Madrileños, a los que
siempre nos anima ver el mar de vez en cuando. Tiene un coste: mucha
circulación, mucha rotonda, mucho calor y mucho cocido. Terminamos artos y con
ganas de subir de nuevo a la montaña.
La sorpresa es que subimos
al monte: pero por Euskadi. Concretamente por el puerto de las Muñecas. Paramos
en una gasolinera a repostar y comentar la jugada, encantados con la zona y con
el trazado de la carretera y giramos de nuevo para entrar en Cantabria por
Ramales de la Victoria y volver a Hoznayo con una sonrisa dibujada en la cara.
Arco de llegada, diplomas,
abrazos, fotos, cañas, risas, ducha, más cañas, cena, más risas, copas, muchas
más risas, sorteos, más abrazos y a dormir; porque un servidor se tiene que
volver rápido a Madrid para probar una moto de tres ruedas. Pero eso es otra
historia.
DESAFÍO MADRID EXTREME
Seguimos por el centro.
Pedro (de Integral Moto) nos informó de esta ruta y del programa asociado.
Cerca de casa, por las carreteras que solemos frecuentar…daba pereza… pero
finalmente nos apuntamos unos cuantos picneros (Rafa, Pepe, Pepelu, Fernando,
Güize, Paco y Quique) y varios acompañantes, para disfrutar de un completo día motero.
Recorrer lo de siempre, acompañado de tantísimas motos, resultó muy
entretenido.
El día anterior hay un
Briefing con un pequeño salón de la moto, con exposición y prueba. Me acerco
con Silvia y probamos las Husky de carretera. Divertido y gratis. Han montado
un buen sarao.
Quedamos antes de amanecer y
justo al salir tenemos un percance. Fernando no lleva matrícula. Mucha mala
suerte. Los demás salimos a ruta hacia la zona del Atazar. Pepe nos engancha y
paramos en el embalse a reagruparnos y
hacer una foto.
Desayunamos en Robledillo.
Nos juntamos un montón de motos. No paramos de saludar a conocidos. Xabi, de
XRMOTOS, guía a un grupo de motos eléctricas (Zero). Tienen una buena aventura
por delante.
Nos dan el siguiente plano:
vamos a la Muralla China por el puerto de Puebla. Perfecto. Sigo la rueda de
Pepe a ritmo. Pasamos a cienes y cienes de motos (con respeto). Muy
entretenido. Paramos a Esperar al grupo y nos encontramos con Güize y sus
colegas off road. Nos vamos juntos hasta Jadraque.
En jadraque tenemos:
gasolina, botellines, bollito preñao y música.
Nos dan el siguiente plano que nos llevará (pasando por nuestro querido
Hiendelaencina) hasta la comida en el camping los Bonales de Galbe de Sorbe.
La comida es una caldereta
sabrosa pero escasa. Cerveza y café se pagan a parte (vale…no pasa nada…pero no
mola).
Nos reagrupamos todos (Pepelu
se había quedado sin gasolina) y pasamos un rato muy divertido de sobremesa.
Hacemos el puerto de la
quesera, hasta Riaza, todos juntos. Resulta muy agradable (como siempre)
atravesar en moto esta zona. De las mejores rutas de la zona centro.
En Riaza hay que tomar una
decisión. La ruta sigue hacia Sepúlveda por carreteras sin interés y yo tengo a
Silvia esperando en meta. Nos despedimos y dividimos. Llegamos a meta
anocheciendo, contentos del día de moto que hemos disfrutado.
Por la noche montamos una
cena en Tres Cantos sin haberlo preparado…como suele pasar con estas cosas:
sale genial y nos reímos a muerte.
MÁLAGA CHALLENGE
Terminamos en el sur. El año
pasado fue una pasada por ruta, tiempo y ambiente. Este año, aunque parezca
imposible, mejor todavía. Silvia me acompañó
a pasar el finde pero sin hacer la ruta (ya cumplió, el año pasado,
sobradamente).
Salimos el jueves por la
tarde en coche, con la moto en el carro, dirección sur. Llueve a mares.
Diluvia. Llegamos a Fuengirola justo para cenar pescaito y se nos pasan todos
los males de la semana de curro.
El viernes, playa, mar,
espetos, paella y terraza. Un lujo, Andalucía en otoño.
Al anochecer ya estamos
todos, nos juntamos en el briefing un montón de Picneros y acompañantes: Antonio,
Pablo, Pepelu, Fernando, Pepe, el hermano de Pepe, Fermax, Joaquín, Gonzalo,
María José, Patricia y Silvia.
Tomamos unas raciones y unas
cervezas, en el local de la organización,
mientras charlamos animadamente.
Comenzamos la ruta en el
Castillo de Fuengirola antes de amanecer y enseguida tomamos dirección norte
hacia los montes de Málaga y la Axarquía. Preciosas carreteras con un asfalto
que sin ser malo, no da confianza plena.
Paramos en Comares a admirar
sus impresionantes vistas y empezamos a bajar hacia la costa. Nos pasa lo mismo
que en Cantabria. Mola ver el mar, pero el precio a pagar son mil glorietas y
mucho tráfico así que paramos a tomar café, porque nos estamos durmiendo.
Llegando al punto de control
de Torrox volvemos al tajo. Ahora, la carretera es perfecta: buen asfalto, gran
trazado y vistas al mar. Me trae muy buenos recuerdos, de los veraneos en
Almuñécar, en casa de mi hermano.
Subimos de nuevo a la
Axarquía para hacernos el Puerto del Sol en Periana. Es posiblemente, el tramo
que más he disfrutado de todas las Challenges…y eso es mucho decir!!!!
Vamos dirección a Antequera,
la temperatura ha bajado mucho y nos hemos ido quitando capas a lo largo del
camino. Paramos a tomar un café calentito y a comentar la jugada.
Una vez que llegamos a
Antequera, Pablo necesita ir hacia el hotel para devolver la moto de alquiler y
yo estoy encantado de acompañarlo. Antonio, Pepelu y Fernando siguen ruta. Nos
veremos en el arco de llegada.
Subo a Pablo de paquete en
la Triumph para hacernos la foto en el arco de llegada y nos partimos de risa:
superamos la tara máxima de la moto!!!.
Cervezas, ducha y nos
reunimos todos en el mercado de la Galería a tomar …más cervezas. Máximo
ambiente y tapeo.
Las chicas han estado en Málaga
todo el día a su bola y tienen mucho que contar. Han hecho más kilómetros
andando que nosotros en moto y Silvia está rota.
Cenamos cerca y muy bien en
La Casa Rústica, en una mesa llena de buen rollo y colegeo.
Después, una copita (por
ambiente y compañía, podían haber sido varias) y a dormir, que Silvia se fue al
hotel muy cansada y quería verla cuanto antes.
La vuelta en coche, la moto
al carro, comentando la cronología del finde y conduciendo un rato cada uno. A
medio camino, nos llegan noticias de un pequeño incidente que ha tenido
Antonio. Sin consecuencias; una piedra en la carretera, una llanta rota y
ningún daño físico.
Llegamos a casa completamente
satisfechos y con ganas de nuevas rutas en el 2019



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