Después de disfrutar el año
pasado, con mi hija Candela, del mejor evento de motorsport posible (Centenario
de las 24 horas de Le Mans) el listón estaba muy alto. Pero surgió la
posibilidad de pasar las vacaciones familiares de verano en el Algarve y
coincidir con la prueba de WSBK de Portimao. Perfecto. Playa y moto.
Lógicamente, viviendo en la
meseta, el viaje al Algarve en moto en verano es un suplicio, así que el
transporte lo haríamos en coche (aire acondicionado a tope) y la moto
descansaría en el carro.
Una vez en Tavira, en un AirBnB muy chulo, Silvia y Covadonga prepararon su logística playera mientras Candela y yo nos acercábamos al circuito el sábado (en horario vespertino para minimizar el calor) siguiendo un track por las serpenteantes carreteras que llevan al Monchique.
Llegar al Autódromo del Algarve desde Tavira, por el Monchique, es muy divertido y no lleva más de dos horas. Sorpresivamente, no pasamos calor. Temperaturas sobre 30º sin bochorno ni humedad.
El sábado, en un evento de WSBK,
es muy entretenido. No hay un momento de descanso: superpole y carreras en
todas las categorías.
Lo mejor, es que lo sigues
desde dentro. Con total cercanía. Padock, tribunas interiores, tribunas
exteriores, recta de meta, pódium, corralito, parque cerrado…todo a tu
disposición, con el personal de Dorna gestionando, pero sin poner pegas al
aficionado.
Por cierto, baja entrada
pero mucho ambiente, sobre todo de británicos.
Divertido y emocionante,
pero muuuuuy cansado. No paras de ir de un lado a otro y claro, candela es muy
joven, pero un servidor no; y notaba
como el cansancio me ganaba, a pesar de la cerveza y de que gracias al horario
vespertino, no hacía mucho calor y toda la recta de meta estaba en sombra.
La vuelta por autovía para
reunirnos pronto, en nuestra fantástica terraza, con Silvia y Cova.
El domingo también fuimos al
circuito por carreteras secundarias, disfrutando del trazado sinuoso de las
colinas del interior del Algarve.
Como ya sabíamos todos los trucos de accesos y conocíamos las mejores posiciones en las tribunas, fue, igual de divertido y emocionante, pero mucho menos cansado.
En la tribuna de recta, la
sombra se acompañaba de un venturi de aire fresco, provocado por el graderío,
sumamente confortable; que nos permitía disfrutar de la fantástica remontada de
Álvaro, hasta que se le cerró la dirección.
Da igual. Vimos carreras soberbias
los dos días y el espectáculo de pilotos y máquinas es excepcional, a pesar del
bajo seguimiento en nuestro país de este fantástico campeonato.
Salida del circuito felices,
rodeados de moteros, pero sin el atasco típico
de MOTOGP.
Al día siguiente playa los
cuatro juntos. Pero le propuse a Cova remontar el Guadiana con la moto otro día
y se apuntó.
Salimos de Tavira hacia cachopo por una carretera muy motera, para después dirigirnos hacia el este por carreteras secundarias de interior, hasta el embalse de Odeleite y encontrar el Guadiana por su foz. Comimos en Alcoutim, a la ribera del rio con unos asombrosos 27º de temperatura.
Disfruté de una gran ruta
motera con Cova y de un gran evento motociclista con Candela…y también, por
supuesto, disfrute de la playa con Silvia.


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