miércoles, 31 de mayo de 2017

ELECTROTRAIL

Gracias a mi amigo Xabi, del taller XRMotos, de Torrelodones, he podido hacer una ruta trail diferente y vanguardista. Acompañando a mi KTM 690, hemos recorrido parajes camperos castellanos con una moto “Enduro Light” o “Trail” eléctrica Zero FX 6.5.


Dejando de lado el ecologismo, tanto en emisiones de sonoras como de partículas, voy a centrarme en las sensaciones de pilotaje y en las características de la moto.
A destacar, en parado, lo bien que se llega al suelo, los buenos acabados que tiene la moto y los neumáticos mixtos de Pirelli, perfectos para el uso que la vamos a dar. Lógicamente, su motor no es tan alto como uno térmico y las baterías están integradas en lo que sería la zona de chasis y carrocería de una moto “normal”. Sin embargo, la altura libre al suelo es más que suficiente para un uso off road  y el triángulo asiento, estriberas, manillar es cómodo. Conducir de pié, es viable (al levantarse desde una posición baja, requiere un pequeño golpe de riñones) y con algunos ajustes de torretas en manillar, sería perfecto.


Carecer de maneta izquierda es raro…pero en unos metros ni te acuerdas de ella. Aceleras con cuidado y dependiendo del modo de conducción seleccionado en la electrónica, la moto avanza con progresividad, pero también con decisión, dibujando la primera sonrisa en mi rostro.
En pista, el eje delantero pisa con mucha rotundidad y da mucha confianza. El eje trasero no va tan compensado como el delantero, pero el amortiguador es regulable, así que con un poco de tiempo seguro que se puede dejar a gusto del usuario. Por motor no hay problema, sobra velocidad y potencia.


En senderos revirados la moto se siente ligera (sin ser una enduro térmica), entra muy bien en las curvas y acelera muy rápido derrapando con decisión. Los frenos tienen un tacto muy directo (de carretera) pero potencia de sobra para uso off road. Es una gozada acelerar entre curvas sin cambio ni embrague y que la moto responda con decisión…la sonrisa, ahora, es permanente.
No hicimos trialeras, fue un tramo trail sencillo, pero si cogimos un par de subidas y bajadas fuertes y la moto respondió perfectamente: en subida sin problemas debido a su alta potencia, aceleración y progresividad. En bajada, la configuración electrónica que llevaba tenía suficiente retención.


En general, la moto hace todo lo que haríamos con una trail ligera, pero mucho más fácil y por lo menos, con la misma diversión. Personalmente, conducir por zonas camperas que conozco de mil rutas, disfrutando con la misma diversión de siempre, sin emitir apenas ruido, me causó una sensación increíble y muy difícil de explicar. Como saborear buenos manjares después de dejar de fumar…



Y si…efectivamente, la autonomía manda. Hicimos una ruta con GPS y cartografía de Topohispania controlando en todo momento la vuelta hasta el lugar donde habíamos dejado el carro….y llegamos…por los pelos…pero llegamos. Fueron 80 Km de diversión total a un ritmo medio-alto.


No hay comentarios: