viernes, 27 de abril de 2012

LA PENITENCIA DE MI MUJER

Además de aguantarme, claro está.

Tenía visto por internet que existía una concentración motera muy especial conocida como “RUTA DE LOS PENITENTES”, que se realizaría durante el puente de mayo. El nombre le viene por un puerto pirenaico y por la dureza de la prueba.

Por lo que pude informarme la concentración consistía en una ruta de regularidad bastante dura (770 Km en un día), muy técnica (casi todo el recorrido sobre puertos de montaña de los pirineos) y bien organizada (rutómetro, y controles de paso).

Me picó el gusanillo y me apunté. La inscripción se hacía por internet y el plazo comenzaba a las 12:00 de la noche del 12 de febrero. Leía comentarios de gente que se había quedado sin plaza en años anteriores así que esa misma noche me inscribí…un poco agonías, no?…pues menos mal, porque me dieron el dorsal 487 de 600¡¡¡¡¡.

Había que tomar la decisión de llevar acompañante en el mismo instante de la inscripción y aposté por Silvia….y no me equivoqué.

Cuando le dije donde la había metido no solo no se acojonó, ni se mosqueó….simplemente me propuso lo siguiente:- como el puente tiene 5 días y la ruta es solo el fin de semana, podíamos irnos después en moto hasta Asturias.

Mientras seguía mirándola con la boca abierta, añadió:-claro hombre, como tu hermano va a ir a Asturias, que suba a las niñas y así coincidimos todos allí para terminar el puente en familia.

Y la perra-dije yo-:-la perra que se quede con mi hermana que no se va de puente.

Jooooooooder, que capacidad logística, que espíritu motero y que determinación por acompañarme en mis friquiladas….me dejó completamente flipado.

Efectivamente, mi hermano Alberto y mi cuñada Celia se encargaron de las niñas (muchas gracias campeones)  y mis cuñados Cova y Javi de la perra (muchas gracias salaos). Con la inestimable colaboración de mis sobrinos Silvia y Marcos. Mientras preparaba la moto, pensando en lo bien que estaba saliendo todo….por el tercio norte pirenaico pasaba una CICLOGÉNESIS EXPLOSIVA….vamos, una borrasca que te cagas.

El viernes 27 salíamos de viaje a Huesca con una lluvia bastante fuerte. Yo estaba tan concento que pasé de la lluvia y funcionó, porque a partir de Guadalajara dejó de llover y pudimos disfrutar del viaje hasta Huesca sin mayor percances (430 Km).

Llegamos al Hotel (Abba Huesca, con precio especial acreditando dorsal, muy recomendable) con tiempo para cambiarnos, cenar y tomar una copita. Perfecto.

El sábado empezaban los actos de la concentración:

Por la mañana recogida de dorsal y rutómetro.

Mañana libre para conocer Huesca (muy coqueta) y tomar tapas (con lista de establecimientos colaboradores a precio especial).







Por la tarde pasacalles en moto por Huesca y ofrenda florar (por compañeros caídos) en la catedral.

Lógicamente, fue montarnos en la moto y ponerse a llover.

A está actividad se apuntó la mitad de la gente más o menos (unas 200 motos) pero mereció la pena.

Con el obispo de Huesca (pertrechado de Mitra y Báculo) rezamos un par de oraciones, nos impuso agua bendita y dio una pequeñísima charla con buen rollo. Finalmente nos regalaron (a todos y cada uno) una cinta bendecida del cristo de los milagros.

A Silvia y a mi, esta actividad  cristiana, emocionante pero no empalagosa, nos llega, así que disfrutamos, la verdad sea dicha.

Antes de la cena había briefing (puñetera palabra… una charla, coño)en el Centro de Congresos de Huesca. Como llegamos con tiempo nos fuimos al bar a tomar una copa y comprendimos porque solo se había apuntado la mitad de la gente al pasacalles….toda la peña estaba estudiándose el rutómetro, recortándolo para llevarlo en la moto dentro del porta roadbook, gestionando estrategias de velocidades medias….la  verdad, nos quedamos un poco flipados.

Ver la sala del Centro de Congresos llena de moteros da subidón y durante la charla se aprecia la organización y el curro que lleva montar un tinglado de este calibre:

Unidades móviles, unidades volantes, puestos de control fijos, información en tiempo real del estado de los puertos, coche de asistencia.

Inciden en el carácter “no competitivo” de la prueba y en la dureza de la misma. Si se va demasiado rápido los controles no estarán visibles y no se sellará la hoja de ruta y si se va demasiado lento se habrán marchado y puede estar cerrado el túnel de Bielsa.

Nos recomiendan hacerla ruta en 14 horas y me lo grabo con fuego. Veo a Silvia pelín acongojada y  me dedico a animarla durante la cena….pero si llueve o nieva, la ruta puede ser dantesca

Recortamos el rutómetro para llevarlo en el porta mapas de la bolsa sobre depósito. Metemos los puntos de control como WP en el GPS y calculamos una media de 70 Km/h en movimiento y 2 horas de paradas entre comida, cafés, repostajes y fotos.

Domingo 29 a las 7:00 de la mañana. Moto, piloto y copiloto preparados y en parrilla de salida.

No llueve pero está gris tirando a negro.

A las 7:30 nos dan bandera de salida (Española y Francesa) y empezamos ruta.





Nos dirigimos al Valle de Arán por carreteras secundarias. Estamos rodeados de motos por todos lados y se hace superentretenido. La gente rápida nos pasa y nosotros adelantamos a los más lentos pero de momento, el ritmo es ligero y agradable. Salvo un tramo con niebla de 5 Km y un poco de lluvia en la cima de un puerto, el clima es benigno. El asfalto, en cambio, está húmedo y conviene no perder la concentración.


Paramos a repostar, a tomar café… Cogemos ruedas buenas, ruedas malas y sellamos el control 1 sin problemas. Me lo voy pasando bomba…y Silvia también. Los paisajes son espectaculares y los intercomunicadores funcionan fenomenal permitiéndonos charlar cuando  nos apetece.

Cómo vamos rodeados de motos, pudiera parecer que no hace falta navegar, pero cualquiera puede tener un despiste y falsear la dirección al grupo. Sufrimos un par de ejemplos y entendemos que es mejor no dejarse llevar.

En un cruce nos encontramos con el control sorpresa, !se acaban de poner!. Nos sellan el cartón y nos comentan el estado del  puerto que viene a continuación. Todo Ok, pero trazado complejo. Vamos detrás de una pareja curiosa: Kawa ZZR 1400 y Yamaha T-max…van fuertes pero trazan bien, muy bien…me gusta, les cojo rueda y disfrutamos como enanos.

Al término del puerto (largo, unos 40 Km) paramos a tomar café y ellos también paran. Les conocemos, hemos coincidido en el hotel. Gente madura, con muchísima experiencia y ritmo prefecto.




Desde la Seu hasta Puigcerdá nos dejamos llevar de grupo en grupo. Llevamos 330 Km y estamos en el lugar de reunión de la comida.

El sitio es genial. Limpio, grande, pantallas gigantes para ver el GP de Jerez y la comida buena, con BBQ abundante y de calidad.

Comemos, vemos un poco las motos y tomamos café. La verdad es que de momento el tiempo acompaña pero estamos un poco destemplados y el café se agradece.

Entramos en Francia y hace un día de coña: sol y temperatura muy agradable (bien por el obispo).

El ritmo, en general, es ligero. Nadie corre, no hay prisa, pero el ritmo de los grupos que nos encontramos es ligero tirando a rápido. También es verdad que el asfalto está seco y hace tan buen día que paramos a tomar café en una terraza donde paso hasta calor.




LLevamos varios puertos por Francia admirando los pueblos que nos encontramos y la cara norte de los pirineos.

Encontramos una Fazer solitaria. Me pongo delante  y recorremos algunos puertos juntos. Es un chico joven majísimo que rueda bien, pero que no tiene la experiencia de la media de los moteros de la ruta, por otro lado, muy alta.


Sellamos el control 4 y la Fazer se para a repostar, tomando el relevo una BMW 1200 RS que se pone a mi rueda. Paramos a hacernos una foto y se para con nosotros para hacernos el relevo en el siguiente puerto. Lo flipo. Como va el tío!!!. Superfluido, rápido pero suave…me encanta. Sellamos juntos el control 5 y al quitarse el casco, se repite la historia: conductor maduro, con más muescas que la Mágnum de Harry el sucio.


La entrada a España por Biesca es espectacular, pero además el tiempo cambia completamente y se pone a nevar, no mucho, pero lo suficiente para agradecer que sea de día.


Estoy muy cansado, no lo voy a negar, pero me lo estoy pasando tan bien que disfruto como muy pocas veces.






Repostamos y decidimos seguir rápido para que no nos pille la noche en el último puerto que nos queda…será una decisión clave.






LLevamos 600 Km, una media de 70 Km/h y todos los controles sellados. Empieza el último puerto (El Serrablo), es muy chulo de trazado y paisaje. Voy con dos BMW,s con las que no me siento cómodo pero prefiero ir acompañado.

Empieza a llover, pero a llover mucho, pero mucho mucho y el puerto es largo. Paro un momento y me coge una Suzuki SV que he visto varias veces. El tío va despacio pero constante…perfecto.  Me pongo a rueda y sufrimos. Sufrimos mucho pero la recompensa no está lejos. Cuando termina el puerto y vemos el control 6 no puedo ni sacar el cartón para que lo sellen. Está granizando a lo bestia.

La llegada a Huesca es épica. Voy guiando a la Suzuki hasta el centro de congreso y cuando aparcamos tenemos una sonrisa de oreja a oreja. Por cierto, como ya os imaginareis, el de la Suzuki es un motero maduro, como todas la ruedas buenas con las que he coincidido en ruta.

SELLAMOS LLEGADA A LAS 21:00.!!!!!!.

13 horas y media de una ruta increíble, muy bien organizada y con la mejor compañía posible: SILVIA LA PENITENTE.

Nos vamos al hotel a prepararnos para la cena y coincidimos con el chaval de la Facer: se ha salido en una curva y se ha caído. Gracias a Dios no se ha hecho nada…me alegro mucho de que no haya sido nada más que un susto y unos plásticos.

El salón de la cena es enorme. Tienen que cenar los 600 penitentes y sus acompañantes. Esperamos, con unas cañitas, a que vaya llegando la gente…pero la gente llega con cuenta gotas. A las 23:00 empezamos a cenar. Hay buen  ambiente, pero como mucho estamos cenando unos 100 comensales.

Las noticias vuelan por la sala: alguna caída, muchas motos fuera de tiempo, neutralización del último control, averías y parece ser que la fuerte lluvia que sufrimos los últimos 100 Km hay gente que la ha estado sufriendo durante 300 Km.

Cuando terminamos de cenar (24:30) no ha llegado ni la mitad de la gente: monos de agua empapados, caras cansadas, comentarios de excesiva dureza…

Nosotros solo podemos decir que ha sido duro pero factible. Hemos rodado ligeros pero siempre con margen y sobretodo: que nos lo hemos pasado genial.

Amanecemos con agujetas por todo el cuerpo pero después del desayuno del hotel recuperamos fuerzas y nos preparamos para nuestra segunda ruta motera:

HUESCA-PAMPLONA-VITORIA-BILBAO-SANTANDER-LUANCO. (630Km)

Salimos hacia Puente La reina con una lluvia fuerte que no nos deja disfrutar de esta fantástica carretera. Menos mal que coincidimos con varios penitentes que lo hacen más llevadero.

De Puente La reina a Vitoria el tiempo mejora. Ya no llueve y se hace más llevadero.

De Vitoria a Bilbao la carretera tiene tan buen asfalto que los kilómetros pasan sin darnos cuenta.

Decidimos parar (seguimos disfrutando de los intercomunicadores) en Castro Urdiales y comer viendo el Cantábrico. Aprovecho para engrasar cadena y rellenar aceite. La moto se ha comportado bien (salvo algún tirón de vez en cuando) pero se nota que lleva un buen tute.





Después de comer hacemos el Tramo entre Santander y Luanco del tirón, con el objetivo claro de darle un fuerte abrazo a nuestras hijas.

LLegamos sin novedad a la hora de la merienda, para invitar a mi hermano, mi primo y sus respectivas familias a la feria del marisco de Candas y poner broche de oro a este puente motero.

Dormimos como lirones gracias a la hospitalidad de mi tía Crucina y el martes disfrutamos en familia de la playa.

Que conste que el martes no toqué la moto, pero el miércoles me volví a casa en moto (450 Km) parando en Benavente a celebrar el cumpleaños de mi tía Encarna.

en total 2280 Km durante el puente. En mí no tiene ningún mérito. Me encanta.  Pero los 1830 Km de Silvia son para enmarcar…¿cómo puede igualar uno esta complicidad, este apoyo?….es imposible.

Gracias, morena.

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