Con lo bien que lo pasemos…..estaba claro, había que repetir y compartir. El itinerario estaba consensuado, seguir donde lo habíamos dejado y con quien compartirlo también era de “cajón”, con nuestro amigo Sito y su flamante KTM 640.
Además Sito quiso añadir al grupo a su primo David…conocido cariñosamente por “el primo” y su preciosa Kawa KLE 500 y a nosotros nos pareció fenomenal, porque “más colegas=más diversión”.
El viaje de ida fue muy poco aventurero pero muy cómodo: coche con remolque y furgoneta con remolque. Llegamos sin novedad al hotel y enseguida nos preparamos para la faena: motos fuera de carros y furgo, almuerzo Portugués y pilotos de romano en un santiamén. Ya se intuía algo….no sé… raro….como que estábamos esperando algo importante.
La ruta del primer día tenía rumbo norte para enlazar con el final de la que hicimos en verano. No tenía nada especial pero el hecho de estar solos por el campo, de disfrutar de los paisajes que recordábamos y de la conducción en moto sin agobios ni presión, hizo que llegáramos a nuestro destino en un suspiro. Lo único reseñable fueron algunos fuera de pista sin consecuencias y la cara de satisfacción de todos.
Quedaban horas de sol así que había que aprovechar…!ala!, pal sur. La ruta hacía el sur fue increíble; pasaba por una zona con grandes subidas y bajadas de piedra suelta, alternadas con altiplanicies grandiosas que luego bajamos. El caso es que el ritmo era alto (al Chino y Sito ya les conocemos y les dejamos coger ventaja desconectando el GPS de Enreda ) y el suelo con piedra es traicionero así que “el primo” tuvo que echar el pie a tierra en una curva a derechas sin mayores consecuencias que el susto.
Llegamos a una carretera anocheciendo después de un recorrido precioso por pistas cuajadas de hojas secas y curvas enlazadas y decidimos ir al “campamento base” por carretera.
El pueblo, aunque grande, era inhóspito. Como ya conocemos el país no nos sorprendemos. La densidad de población es baja por donde nosotros nos movemos….!Genial!.
Unas cervezas autóctonas (que ricas que están) en un “agro bar”, una cena densa en un “italo-portugués” y unas copillas en un “agro pub”. Nos lo pasamos teta, pero eso si, la marcha la pusimos nosotros, bueno y alguna que otra camarera.
El día 2 comienza temprano. Hay que volver a la zona donde lo dejamos ayer y continuar la ruta (es lo que tiene tener campo base).
Bajada de presiones y a disfrutar.
Al principio las pistas eran chulas pero sin ser flipantes. Ayer bajamos mucho hasta llegar a la carretera y tardamos en volver a subir.
Pero comenzamos a subir y la cosa mejora. Justo cuando más interesante se pone el tema encontramos una puerta cerrada con candado.!!!!!!! Que bajón!!!!!. !!!!!!Un candado!!!!!. Intentamos buscar un acceso pero es imposible.
Decidimos bordear la zona e ir al encuentro del track más adelante. Estamos en una zona boscosa que culmina en un cerro con torre de vigilancia. Encontramos una puerta en la valla sin candado. Nos miramos, dudamos, pensamos, nos volvemos a mirar….pa dentro que somos buena gente y pacifista.
Las pistas son preciosísimas y Enreda nos va enredando para meternos más y más en el bosque y los demás nos dejamos, quejándonos un poquito, pero a la vez encantados con la aventura, hasta que finalmente nos lleva al track. !!!!Genial!!!! ha sido duro, hemos dado mil vueltas pero ha merecido la pena….sin embargo, el track está detrás de otra valla…!!!!!!mecachis!!!!!!. recorremos la valla buscando una puerta y la encontramos pero !!!!Está cerrada!!!!!
Caras largas, tenemos que volver sobre nuestros pasos y salir de aquella zona que nos ha encantado pero que está más vallada que un campo de minas.
Dando la vuelta me pongo a pensar: –¿pa que coño habrán puesto una cuerda cutre de tender azul sujetando las puertas si tiene puesto el candao?-. Lógicamente, llamo por el walkie para que den la vuelta y efectivamente, comprobamos que no tiene candado y que podemos pasar sin problemas al otro lado y volver al track. Risas y descojonos varios hasta que llegamos a:
!!!!!LA MADRE DE TODAS LAS PISTAS!!!!!!.
Paralela al rio que define la frontera, con un firme ni duro ni blando, con un trazado revirado pero rápido, con un paisaje acojonante recorremos unos cuantos kilómetros de placer intenso hasta que llegamos a un vadeo con un subidón de buen rollo cósmico flipante. No vadeamos…andamos sobre las aguas. (continuará)
No hay comentarios:
Publicar un comentario