viernes, 2 de octubre de 2020

MOTODESAFÍOS ENTRE CONFINAMIENTOS

Lógicamente, muchas familias han sufrido un confinamiento terrible, ya sea por motivos de salud o sociales. Nosotros hemos pasado un confinamiento preocupados y con incertidumbre, pero sin mayores incidencias.

Suena muy banal que echara de menos montar en moto…pero es la realidad pura y dura.

Gracias a las fabulosas videoconferencias moteras que Ignacio, del MC PicNic, nos fue organizando durante el confinamiento, pude quitarme algo de ansiedad.

Finalmente, pudimos volver a montar en moto, estas crónicas lo detallan:

MOTO FAMILIA

La mejor manera de volver a la normalidad es rodeado de los que más quieres. El primer día del desconfinamiento salimos en moto juntos Silvia y yo camino de su trabajo. Un trayecto conocido pero que después de tanto tiempo fue muy agradable. 


Días después ya nos animamos a hacer alguna ruta por los puertos moteros de nuestra zona disfrutando de nuevo con “normalidad” e incluso cenando en alguna terraza serrana


Del mismo modo, también había que continuar con las clases del carnet de conducir de Candela


PEQUEÑAS RUTAS

Creo que pocas veces me ha hecho tanta ilusión montar en moto. Aunque fuera solo por la CAM, estaba realmente ilusionado.

Ya fuera solo


O acompañado de algún colega, al que también me hacía mucha ilusión volver a ver de cerca


GRANDES RUTAS.

SOL A SOL 2020.

Solsticio de verano, 13 horas y 25 minutos de sol y último día de estado de alarma, 99 días confinados en nuestra querida Comunidad Autónoma de Madrid.

Perfecto para que el MC PicNic complete una ruta en moto, producida por K, de 700 km sobre el perímetro de la CAM.

A las 6.45 estábamos viendo amanecer en la Carretera de Colmenar con ilusión y fresquito  y a las 21:48 terminábamos satisfechos y con frio, mientras disfrutábamos de la puesta de sol en el Alto del León.

A lo largo de la jornada: calor, carreteras conocidas y desconocidas, mucha diversión y sobre todo, amistad compartida y evasión.


Inicio de ruta al amanecer en Colmenar Viejo

Refrigerio en Nuevo Baztan


Almuerzo en el Tajo

Homenaje en San Lorenzo

Puesta de sol en el Alto del León

Starring (alphabetical order):

Antonio: Cooker

Enrique: Clin Eastwood

Fernando: Orange Racing

Ignacio: Motointerviu

Jaime: The Brother

Komandante: Biker Heerführer

Miguel: Take Easy

Pepe: Folha Seca

Pepelu: The Kid

Rafa: On & Off

Toñín: The Power

Un fuerte abrazo, amigos picneros!!!!!!!

INTERPROVINCIAL. MANCHO SABORY

Ávila, Segovia y Guadalajara son las provincias que disfruto como motero del noroeste madrileño. Tenía verdadera ansiedad por volver a recorrer sus carreteras y disfrutar de sus paisajes.

Me pareció un buen contraste, cruzar las tres provincias, el finde siguiente al Sol a Sol y como excusa, me puse como desafío, desayunar en el bar de referencia de Ávila (El Mancho, en Cebreros) y comer en el restaurante de referencia de Guadalajara (Sabory, en Hiendelaencina).

A las 10:00 estaba desayunando torreznos en el Mancho, para salir de Ávila  por La Lancha y La Cruz de Hierro y entrar en Segovia por la revirada carretera de Muñopedro



A las 15:00 me comía unas bravas en el Sabory, habiendo salido de Segovia por La Quesera y recorriendo Guadalajara por las divertidas carreteras de la sierra del alto del rey.




En total 1250 Km y cuatro provincias recorridas. No está nada mal para celebrar el desconfinamiento.

LA SANTINA

Necesitabamos una motoescapada en pareja y nos hacía ilusión dar gracias a la Santina. Pero sin ánimo de herir susceptibilidades creo que es más bonita la ruta desde Cantabria a Covadonga que desde Asturias.

Así que disfrutamos de la moto en el embalse del Ebro y en el parque natural de Saja-Besaya hasta llegar a la costa Cantábrica.


Elegimos Cóbreces como punto de reposo y acertamos plenamente. Un paraiso a pesar del bicho. Gastronomía, temperatura, turismo y playa de DIEZ.


Desde allí, pequeñas motorutas disfrutando a tope y una gran motoruta a Covadonga por el Desfiladero de La Hermida y Arenas de Cabrales.


Qué ganas de volver!!!!

EL MAESTRAZGO

Nos apetecía mucho hacer un veraneo familiar de playa nacional (no solo por obligación, sino también por gusto) y elegimos Alcocéber. Pero además de playa, queríamos rutear con la nueva moto de Silvia (regalo familiar por su 50 cumpleaños).

Moto en familia por la carretera de la costa de Alcocéber

Todas (todas) las carreteras que llegan a Morella y sus recorridos por el Maestrazgo merecen la pena. Trazado sinuoso y apenas circulación a pocos kilómetros de la costa del Azahar y del pulmón de la sierra de Irta (cuyas pistas recorrimos con el SUV, disfrutando tanto como de las rutas en moto).

Morella merece una visita pausada. Llegar en moto es un placer.


Me encanta esta señal

Disfrutamos mucho 

Un poco de pistéo por la Sierra de Irta tampoco defrauda

La moto de Silvia estaba en rodaje pero ella fue adaptándose de manera muy progresiva y poco a poco empezó a conducir fluida. Mientras, yo curveaba con la 690  (con las llantas de SM) siempre rondándola.



PICNIC EN CUENCA

Para cerrar el verano nos juntamos unos cuantos Picneros disfrutando de una ruta conocida pero muy disfrutada por la Serranía de Cuenca. Un porrón de kilómetros que merece la pena hacer y más cuando uno va tan bien acompañado.

El Picnic, cerca del Tajo, en Peralejos, se nos fue de las manos en cantidad y calidad. Suele pasarnos



OFF ROAD

Mención especial poder volver a rodar por campo con la moto. Sensación de libertad sin límite que además pude compartir con algunos picneros en varias ocasiones. Arenales segovianos, pistas pedregosas abulenses y pinares arriacenses





Y de nuevo, hoy vuelven los confinamientos...no es una sorpresa. Volveremos, con más fuerza e ilusión.
















domingo, 24 de mayo de 2020

MOTORSPORT A. C.


Toda mi afición al motorsport, desde hace 36 años, está basada en compartir y desplazarme.
Compartir con mi familia y amigos las carreras, los eventos y las rutas. Compartir la emoción que me transmite y la alegría que me produce, para hacerles partícipes de estos sentimientos.
Desplazarme conduciendo, coches o motos, por asfalto o por tierra, cerca o lejos, por donde he querido o podido; disfrutando de la ruta tanto como del destino, porque conducir por conducir, es un placer.
No he podido, ni querido, conducir por placer durante estos 70 días de confinamiento. Ha sido importante ser respetuoso con el sufrimiento que produce esta pandemia y proteger y protegerse.
Este vídeo hace un repaso (rápido e incompleto) a 36 años de motorsport antes del Covid19 (A.C.)
Mañana, primera ruta en fase 1
Paciencia. Volveremos con fuerza después del Covid19 (D.C.)
¡¡¡Salud!!!








jueves, 27 de febrero de 2020

ALBACETE T.T.


Ya teníamos ganas de repetir una prueba de navegación con la gente de Adventure offroad. El año pasado estuvo fenomenal la prueba en Tomelloso y para este año decidimos ir al evento “7 Serres” que une la zona de las Hoces del Cabriel con Albacete capital.
Dormimos en Albacete y disfrutamos de su increíble relación precio-calidad tanto en el alojamiento como en la cena (los Madrileños lloramos de alegría con estos detalles)
La salida, la entrega de dorsales con libro de ruta y la charla previa fueron en Casas de Ves. Muchos inscritos y tiempo fresco con cielo inmaculado.




La copiloto realiza las anotaciones pertinentes en el libro de ruta (superprofesional), mientras instalo el gps y el trip.
Salimos a las 9:30 dirección Noroeste e inmediatamente intuimos que la navegación va a ser complicada.
Cambios de Cap cada trescientos metros con cruces complejos y poco visibles hacen que la concentración sea máxima.




La gente va parando a almorzar pero nosotros seguimos ruta. Vamos bien,  disfrutando de un paisaje repleto de vegetación con gran cantidad de árboles y de agua, paralelos a las Hoces del Cabriel hasta Minglanilla. Cobra sentido la región murciana: formada por las provincias de Murcia y Albacete, que fueron separadas por el sistema de autonomías.




Hemos pasado algunas trialeras (pequeñas) y varias zonas rotas. Ningún problema para el Subaru.
Giramos hacia el sur y paramos en un alto a almorzar. Hace muy buena temperatura y el sol pica. Perfecto para disfrutar del Pic Nic mientras vemos pasar a algunos participantes (varios TT y Buggys)


Vuelven las zonas rotas y nos encontramos con un turismo atascado en una zanja. Les prestamos una plancha y salen del atasco sin mayores problemas.

Sin embargo, más adelante nos encontramos con otro turismo con un problema grave, esperando al camión escoba


En uno de los muchos bosques que atravesamos nos perdemos y viendo que cada vez se va cerrando más y más el paso, decidimos volver sobre nuestro track. Nos encontramos con otro participante con el mismo problema y su joven copiloto nos saca del apuro mostrándonos la dirección correcta.


El viaje al sur siguiendo el curso del Júcar es todavía más frondoso consiguiendo que la ruta sea muy divertida y completa por navegación, conducción y paisaje.


Llegamos a Albacete a la hora prevista, dentro del grupo principal. Contentos y satisfechos nos despedimos de la organización, nos tomamos una cerveza y nos vamos al hotel a seguir disfrutando del fin de semana.
El año que viene, otra.






jueves, 10 de octubre de 2019

PIRINEOS & MONOS

Track, GPS, coche y carro, motos a punto, móviles con plena carga, hotel y parking reservado….y sin embargo, vivimos una auténtica aventura motera.
Nacho y Javi llevaban tiempo queriendo ir a pirineos con sus monocilíndricas de trail-enduro calzadas con llantas de 17 y neumáticos de carretera. Yo tenía claro que quería acompañarlos, pero dudaba entre llevarme la Triumph Sport 1050 y disfrutar en lo rápido cómodamente o llevarme la 690 con el kit de llantas de 17” y disfrutar en lo revirado sin confort.  Al final decidió el carro, porque la única manera de llevar las tres motos en él, es que ocupen poco.
Metemos las tres monos en el carro sin problemas y nos vamos en el coche hasta Sabiñánigo donde tendremos nuestro centro de operaciones, con parcela para dejar el coche y el carro mientras vamos de ruta y con hotel-bar-restaurante para cuando nos bajamos de las motos.


Llegamos justitos. Con un litro de gasolina en el coche y a punto de cerrar la recepción y el restaurante. Pero nos da tiempo a todo: incluido cenar un chuletón y tomar unas copillas.

Sin madrugar demasiado nos ponemos en marcha para realizar la primera ruta del viaje. El tiempo es tan bueno que no nos lo creemos. Empezamos con un tramo largo de carreteras reviradas con mal asfalto, hasta llegar a la estación de Canfran. Ritmo alto con mucho bache. Demasiado bestia para el primer tramo del viaje pero buena manera de calentar.



Hasta la Pierre Saint Martin nos lo pasamos fenomenal. Todo tipo de asfalto, muy revirado, algo de graba…perfecto para nuestras monos. No paramos de cruzarnos con maxitrail de doscientos y pico kilos y tres maletas. Van cómodos y lentos. Sin embargo, hemos calculado mal los pasos por las gasolineras. Nuestras motos tienen una autonomía aceptable de 200km, pero la ruta nos lleva a una zona sin repostaje cuando llevamos 150. Mejor media vuelta y a hacernos otra vez (nos sacrificaremos) los puertos que hemos subido.



Llegamos cansados a la gasolinera de Accous d’Ailes pero enfrente hay un restaurante con una pinta estupenda (Le Permanyou) y además es la hora de comer en Francia (12:00).
Comemos de escándalo, atendidos por una súper camarera que habla español.



Nos vamos con gasolina y el estómago agradecido hacia Navarra (Isaba).
La carretera del Roncal, con su nudo de corbata, es preciosa y me pongo a tirar un poco, en el único tramo en el que la Triumph hubiera sido más divertida que la 690. Tanto tiro que me salto un cruce y tengo que dar la vuelta para entrar de nuevo a Francia por Larrau (monte Ori y selva de Irati).



La vuelta a la N134 nos da una tregua de paisajes, que no de curvas. Paramos a tomar algo y vamos notando el cansancio. Sin embargo, volvemos a flipar con el paisaje hasta el Portalet, donde nos lo pasamos genial.
No tuvimos problemas de circulación a lo largo del viaje. Pocos ciclistas y coches pero sí que nos cruzamos con múltiples pastores, guiando todo tipo de animales y acabamos con una colección impresionante de boñigas en el cubre cárter.
La bajada por Formigal hasta Sabiñánigo fue un paseo. Misión cumplida. Hemos completado la ruta en el tiempo previsto y nos lo hemos pasado genial, sin ningún percance (vimos un pequeño accidente de moto antes del Portalet pero los motoristas estaban bien).



Eso sí, mi neumático trasero se está desintegrando…
Estamos felices, cansados y contentos: ducha, cena, copa, chascarrillos y a dormir.
Llevamos un top case para el equipaje, le queda raro a nuestras SM…pero ande yo caliente…. La ruta de hoy nos llevará a Viella, donde dormiremos. El coche, el carro y la ropa sucia se quedan en la parcela del camping de Sabiñánigo. Súper logística.
Volvemos por el Portalet. Me encanta hacerme los puertos en los dos sentidos de circulación, cada curva es nueva, pero tienes el recuerdo de cómo era en el otro sentido. Giramos a la derecha por la D918 para hacernos una colección de puertos en serie. El paisaje, la orografía, el trazado de los puertos, las vacas…todo es perfecto. Hay un montón de motos, pero no supone ningún problema.



Del tirón llegamos a la Route de luz y paramos a repostar en una gasolinera antes de encarar más puertos por la D918.
No lo quiero mirar pero me lo estoy temiendo…el neumático trasero ha dicho basta.



Désolé colegas. La he cagado. El asfalto es muy abrasivo, hace calor y vamos  “ligeros”…he calculado mal.
Le pregunto, sin ninguna convicción, al gasolinero (única gasolinera atendida de todo el viaje por Francia). - ¿Hay algún taller de motos cerca? . – Por supuesto, Hay uno en un pueblo cercano: MOTOMECA - me contesta.



Pongo cara de asombro y le digo que me explique cómo llegar.
Es sábado y dudo: que esté abierto, que tenga una rueda, que la rueda me valga…
Les digo a los colegas que sigan la ruta y que luego les pillo pero me acompañan en la gestión (unos soletes).
Efectivamente, el taller existe, pero está cerrado. Me derrumbo. Por si acaso leo el cartel de la puerta e indica que abre el sábado por la mañana hasta las 12:00, cierra para comer y…Tachán!!!!!!!...abre por la tarde a partir de las dos.
Son las 12:30.
Subidón total. Nos vamos al pueblo de al lado a comer. Está lleno de moteros buscando manduca. Encontramos un chiringuito bajo la sombra de una arboleda que tiene perritos, hamburguesas y cerveza. Perfecto.
Son las dos menos diez.
El taller sigue cerrado. Estoy acojonado.
A las dos en punto aparece el dueño del taller. Un joven muy majete que me mira el neumático y resopla
Sigo acojonado.
-¿No tendrás algún neumático que me valga?- le digo: con tono bajo y ojos entrecerrados (los tres).
-Tengo dos- me dice.
Le cantaría la Marsellesa. Me contengo para no besarle y pongo cara de póquer para que me dé precio.
Le hubiera pagado a cascoporro. Da igual, es mi día de suerte: me cobra un precio justo, me lo monta inmediatamente y encima es un Conti sportattack (mi neumático favorito) en la medida de mi moto.
Mis colegas han tirado hacia el Tourmalet mientras me montaban el neumático. Me esperan tomando café justo antes del puerto de Aspin. Como homenaje me pongo a tirar, mientras disfrutamos los tres juntos de este fantástico puerto.



Llegamos al Portillón eufóricos. Estamos en la gloria. Tenemos reservado un dúplex en Viella.
Viella es muy bonito y acogedor. El dúplex es una pasada (como mola la temporada baja).

Ducha, ropa limpia y paseo disfrutando del pueblo y del ambiente. Nos echamos unas cervezas y unas risas antes de cenar pero Javi no se encuentra muy bien y prefiere retirarse a descansar. Nacho y yo nos acercamos a una pizzería a cenar.
La cena es contundente y el pueblo está a tope. Engaño a Nacho para tomar una copita mientras vemos el Aleti-Madrid en un bar. Nacho tampoco se encuentra bien.
Vuelvo a estar acojonado.
Javi ha tenido problemas para entrar en el dúplex con la llave electrónica y está jodido del estómago y con ascos. Nacho ha potado la cena de camino al apartamento.
Un virus. El siguiente soy yo.
Decido ponerles las SBK en el ipad para entretenernos pero mientras sintonizo el wifi, veo por el rabillo del ojo que cada uno se pira a un baño. En el de arriba Nacho echa el hígado por la boca, al unísono, en el baño de abajo Javi está reventando la taza. Es lo bueno de los dúplex…lo puedes dar todo en estéreo.
Me entra la risa floja y nerviosa. No lo puedo remediar. Me descojono. Sé que soy el siguiente, pero la situación, los gritos y los ruidos internos me llevan al éxtasis. Es la misma sensación que ver una escena gore, en una película de miedo, mamao y haciendo la digestión de un buffet chino.
Afortunadamente, después de vaciarse se sienten mejor y nos vemos el carrerón de SBK (gana el chaval turco) mientras nos descojonamos los tres de la situación vivida.
Me encuentro bien, me doy un paseo y desayuno en el pueblo para despedirme. Javi y Nacho parece que también están  bien. Por si acaso deciden no desayunar. Un Acuarius mientras echamos gasolina y empezamos la ruta.



Bajamos por la N230 hasta Vilaller y nos adentramos en Aragón por pistas asfaltadas muy estrechas y reviradas. Voy guiando a mis compañeros, que supongo todavía recuperándose de sus achaques, mientras visualizo que en cualquier momento, me puedo encontrar de frente con una pick up llena de forraje.
Paramos en Castejón de Sos a almorzar. Se está en la gloria.
Seguimos por la N260 disfrutando del Congosto del Ventamillo, del que tan buenos recuerdos tengo y antes de Ainsa volvemos a coger pistas asfaltadas rodeados de naturaleza agreste (incluso nos vemos rodeados por una jauría de perros de caza) hasta que llegamos al Cañón de Añisclo.
Casi todos los colegas del MC PicNic han estado en el cañón este verano y tengo curiosidad por rutearlo. El cartel de la entrada no recomienda el paso de motos por desprendimientos así que vamos a punta de gas con los Akras.
Es muy chulo. Un paraje que merece visita y parada.






Continuamos por carreteras muy reviradas y estrechas hasta que enlazamos de nuevo con la N260. Paramos a tomar un refrigerio pasado Fanlo, en un chiringuito frente a un picadero, donde se confirma la total recuperación de mis colegas de ruta.
Esto se acaba. Hacemos la bajada hasta Biescas a ritmo muy alegre, disfrutando de cada curva, para poner el broche que merece al viaje.
Ropa de calle, motos al carro y a disfrutar de la comodidad del coche en la insulsa autopista que nos llevará a casa.



Las monocilíndricas se han portado como unas campeonas y nosotros hemos estado a su altura.