domingo, 9 de abril de 2023

VOLVER A EMPEZAR EN MOTO TRAIL

 Empecé con el moto trail en el 2007 (como este Blog) y he disfrutado de grandes rutas, con diferentes motos y muy buenos compañeros.

Compartir rutas trail, con nuevos y buenos compañeros, en el año 2023, es algo que por un lado, no deja de asombrarme y por otro, me llena de satisfacción. 

Las nuevas Voges Rally 300 van a ser motos míticas. Están siendo una gran escuela trail. Si no tienes prisa, ni un radio de acción muy lejano, disponen de todo lo que necesitas para disfrutar de una gran ruta trail: ligereza, facilidad de conducción, motor, suspensiones y frenos suficientes y una carrocería cómoda.

Sean más que bienvenidas ellas y sus usuarios.

Mil gracias por compartir ruta, compañeros Picneros off.


miércoles, 5 de abril de 2023

CONSUEGRA TRUJILLO

 La horizontal del Guadiana desde su nacimiento, hasta su descenso al sur, tiene una cara norte llena de naturaleza y carreteras retorcidas paisajísticas que transcurre por : Montes de Toledo, Parque Nacional de Cabañeros, Embalse del Cijara y Geoparque de Villuercas-Ibores-Jara.




También, esa horizontal, une dos de los pueblos más bonitos de España. Consuegra (Toledo) y Trujillo (Cáceres).

Ese ha sido nuestro viaje motero de Semana Santa (bueno, de los días previos a Semana Santa, para evitarnos aglomeraciones). Un viaje que comienza bajando al sur por carreteras nacionales aptas para la moto de Silvia y recorriendo los pequeños puertos de los montes de Toledo, para hacer tardeo en consuegra visitando sus molinos.



El día siguiente, la sucesión de parques naturales y carreteras reviradas, nos hace llevar un ritmo tranquilo que nos permite disfrutar del paisaje y de un picnic en el centro de interpretación del Cijara.




 

La carretera del Cijara está en obras, haciendo que Silvia y la G 310 afronten una etapa trail de alto nivel. Tanto la motera como la moto lo superan con sobresaliente.


Llegamos justo para comer a Garciaz, donde muy amablemente nos preparan una suculenta comida ya muy cerca de nuestro destino, en Trujillo.

Tarde de turismo en Trujillo donde cada calle, cada esquina, asombra al viajero.



Vuelta a casa por el Parque Nacional de Monfragüe, con más Neerlandeses que buitres, en el Salto del Gitano.



El sur de la Sierra de Gredos y el Parque Nacional del Guadarrama nos esperan a la puerta de Casa.



900 Km en tres días. Todo por carreteras secundarias. El punto justo de dureza para un servidor (con buen tiempo) y todo un reto motero para Silvia y su G 310.

Un verdadero placer, compartir esta ruta con mi señora.

Mil gracias




domingo, 26 de febrero de 2023

MOTO PICNIC MAR&MONTAÑA EN HUELVA

 Aprovechando el puente no lectivo de Febrero nos fuimos, algunos picneros y asociados, de ruta hasta Huelva. Cuna de dos de los manjares más importantes de la gastronomía española: El Jamón de Jabugo y la Gamba Blanca.

La bajada desde la meseta por consuegra y Ciudad Real no tuvo mayor historia, pero atravesar Sierra Morena y el Parque natural de Hornachuelos fue espectacular. El ritmo que imponían los compañeros más veteranos permitía diversión a raudales; del mismo modo,  seguir su rueda transmitía mucha seguridad.





Al día siguiente atravesamos Sierra Morena por el Mirador La padrona y Puerto Quejigo y empezamos nuestro festín gastronómico en Jabugo, con una comida impresionante a base de Jamón de la tierra y huevos rotos.





La cena en las playas de Lepe debía incluir productos del mar, con predominio de gamba blanca. Nos jartamos de Gambas y de risas.


El nuevo día nos permitió remontar el Guadiana y adentrarnos por la Raya.  Comimos un menú portugués en la frontera y nos acercamos hasta Jerez de los Caballeros olfateando la niebla que generaban las empresas de carbón vegetal. Admiramos la belleza del pueblo y nos dimos un nuevo festín de Jamón.




En la vuelta a casa por los Ibores nos rodeó un frio polar ártico, que no mermó un ápice el sentimiento de felicidad, de esta fantástica ruta gastronómica.






sábado, 11 de febrero de 2023

ARRIBAS RAID & ADVENTURE TRAIL GRANADA

 Tiene mucho mérito organizar un evento trail cerca de Madrid. Demasiada densidad de población para practicar nuestra actividad favorita. 



Por eso y por mucho más, no podía faltar a la cita. Me pilla al otro lado de la comunidad, hay que madrugar y está helando así que mejor voy en coche y carro. La fantástica organización ya tenía claro que mucho nos acercaríamos de esta guisa y disponíamos de una zona amplia, en Colmenar de oreja, para aparcar, cambiarnos y preparar las motos.






Una vez cargado el track para maxitrail (la 690 es trail pero yo soy maxi) nos dan salida y empezamos rumbo sur con mucho frío. Pronto entramos en calor, recorriendo unas cuantas pistas con subidas y bajadas pronunciadas, que nos llevan a una zona de senderos zigzagueantes, en las inmediaciones del Embalse del Castro.


La bajada a Consuegra no tiene ni pena ni gloria (la orografía manda) pero tiene recompensa, me encuentro en la ruta con un amigo que no veía desde hace muchos años y recorremos juntos la llanura manchega hasta el punto de avituallamiento, donde reponemos fuerzas, charlamos y prometemos volver a coincidir.



La vuelta a casa la hago trocheando, porque tengo eventos familiares que solventar.

Gran iniciativa la de ATG y Arribas. Gracias, me apunto a la siguente.


sábado, 14 de enero de 2023

ELECTRO MOTO TRAIL ZERO DSR/X

 

Ruta desde San Rafael a Cantalejo todo off road. Xabi con su Zero DSR/X y servidor con mi vetusta y adorada KTM 690 Enduro. La moto tiene un porte imponente: es grande y ancha (pero no alta), cada detalle derrocha calidad  y estéticamente me encanta.

En seguida nos metemos en faena entre dehesas (con el punto perfecto de contraste de verdes, entre el más brillante de las praderas y el mate de las encinas).

Nos quitamos ropa (hace mucho menos frio del esperado) y comentamos lo bien que va la moto con el suelo ligeramente mojado, con poco barro, a pesar de sus neumáticos mixtos con presiones altas. La electrónica es completísima pero se intuye algo más. Mucho más. Está claro que la tracción eléctrica es perfecta.





Alguna bajada fuerte (retiene de sobra) , alguna subida fuerte (tracciona de lujo) y llegamos a una zona de pistas rápidas de enlace. En pistas es súper estable y las suspensiones (regulables) y frenos (radiales) le dan seguridad y aplomo.

Llegamos al bosque y la arena de los pinares la permiten avanzar sin sustos (vamos tranquilos) mientras los cérvidos nos rodean. Les gusta el silencio.




Vuelven las pistas rápidas entre pinares  y avanzamos convencidos de ir sobre una moto trail mítica, colmada de virtudes.





En Cantalejo a recargar. La autonomía supera a la ruta (hemos hecho 125 Km) sin problemas, pero no llegaría de vuelta a casa. Da tiempo a comer y charlar con los moteros de la concentración (La Leyenda Continúa) de sobra. No hay que tener prisa en la recarga. 2 o 3 horas.

Si el futuro tiene que ser eléctrico, seguiremos haciendo trail en moto y nos divertiremos.

viernes, 18 de noviembre de 2022

OLIVOBOOK

 

Como hijo y nieto de jienenses, siempre me atrae Jaén. La visito desde niño, menos de los que me gustaría, pero tengo muy buenos recuerdos.

La Olivobook se anunciaba como una prueba off road por la provincia de Jaén, con roadbook de más de 300km. En principio, Complicado para mí. Sin embargo, la posibilidad de navegar en track en vez de con Roadbook (bueno para mí presbicia) y el aviso por parte del organizador de que no sería una ruta difícil (bueno para mi forma física) me animó a apuntarme, aunque sabía que seguramente no la podría completar.

A Silvia le gustó la idea de visitar Úbeda y Baeza (patrimonio conjunto de la humanidad) mientras yo realizaba la ruta, así que decidimos irnos juntos en el coche y llevar la KTM en el carro, para disfrutar en pareja, del fin de semana aurgitano.

Llegamos a tiempo a la entrega de dorsales y al briefing y ya se podía intuir que el evento podía “morir de éxito”. Muchas motos de campo de todo tipo y marca, con predominio de Huskis 701 y KTM 890, mucho carro (para guardar taco) y mucho ambiente en el bar de la carpa.


Los organizadores parecían intimidados, quizá por falta de experiencia o por timidez. El caso es que el briefing (muy importante para evitar puntos difíciles o conflictivos) fue un poco desastre, pero había tan buen ambiente, que se perdonaba con facilidad. De hecho, mientras flipábamos con la charla, coincidimos con unos amigos de Güize, que estaban alucinando como nosotros y compartimos con ellos el buen rollo y las risas varias.

La salida, que estaba prevista por parejas de dorsales cada dos minutos, no se respetó. Sencillamente, la peña pasó de la organización, buscó a sus colegas y  salió a cascoporro. Malo para los permisos de medio ambiente y para la imagen de los usuarios de la moto trail. Sin embargo, la salida del pueblo estaba guiada por Protección Civil.

La primera sección era selectiva. Se subía y bajaba un olivar “a pico” y ya sea por los nervios iniciales o porque la peña estaba fría, los grupos se separaron y muchos participantes se perdieron o se quedaron enganchados. Vino bien para separar los grupos de la salida.

Después de más de cincuenta kilómetros de senderos pedregosos entre olivares  (de cierta dificultad, pero muy entretenidos) repostamos en una gasolinera en Torreperogil que nos permite algo de descanso y comentar la jugada con los demás compañeros.



Hasta el puente de Ariza la zona es endurera con escalones de piedra, uno de los cuales es de buen tamaño; lo salto, animado por vérselo hacer al compañero que voy siguiendo y lo supero por los pelos, lanzándome en el aterrizaje, fuera del sendero, a un matorral en el que se engancha la moto y del que me tiene que ayudar a salir un par de compañeros (muchas gracias). Los participantes de maxitrail bicilíndricas han tenido que sudar. Los que vamos con monocilíndricas nos lo vamos pasando genial (gracias a que el terreno está seco) pero empiezo a confirmar mis sospechas de que es poco probable que termine el recorrido.

La ruta cambia y atravesamos el embalse del Guadalén por pistas, disfrutando del paisaje y relajando la conducción. Subimos a Vilches  y llegamos a la presa de la Fernandina. Una zona preciosa y sencilla de rutear.

En la Carolina nuevo repostaje, hidratación y algo rápido de comer. No quiero parar en uno de sus múltiples bares, porque me lo estoy pasando genial y quiero seguir con el ritmo que llevo.


Salimos de la Carolina por las pistas que llevan al Centenillo. Los olivares dejan paso a los pinares del Parque Natural de la Sierra de Andújar. El paisaje es magnífico, pero las pistas han dejado paso a carreteras muy rotas, menos agradables de pisar.

Los miradores del parque natural se suceden, permitiendo disfrutar de vistas geniales. Paro en todos y me sorprendo con el avistamiento de muchos cérvidos.






Han vuelven las pistas de tierra y su trazado es sinuoso. Disfrutamos mucho hasta llegar al precioso pueblo de Baños de la Encina.


Llego de nuevo a La Carolina. He recorrido tres cuartas partes de la ruta y me encuentro cansado pero muy satisfecho. Estoy animado a continuar así que me tomo un Red Bull y decido intentar acabar.

Buena decisión ya que la salida de la Carolina la hacemos por carretera hasta atravesar por el puente norte el embalse de la Fernandina y el tramo me permite procesar la bebida energética y llegar al Paraje Natural de La Zarzuela “a tope de power”.

Las pistas hasta llegar a Santisteban del Puerto son espectaculares. De las mejores que he hecho en España (y he hecho muchas). De trazado rápido pero sinuoso, entre pinares densos y con un firme perfecto, permitiendo una conducción muy dinámica y divertida.




En principio, el último tramo entre Santisteban y Navas debería ser un trámite, pero resulta que me quedo sin GPS y es el único momento de la ruta en el que estoy rodando solo (un poquito de emoción). Podría poner el otro móvil, pero decido seguir las trazas, ya que el terreno está blando, incluso embarrado y se ven bien.

Falta poco para anochecer y el sol está muy bajo, mientras circulo por la ruta en dirección al Oeste. No veo nada con el sol frontal, incluso con la pantalla ahumada (otro poquito de emoción)

El tramo tiene un par de subidas embarradas con piedras mojadas que sin gps y con el sol de frente me empiezan a poner nervioso y justo en ese momento me alcanzan dos participantes. Son los amigos de Güize, nos saludamos entre risas y les sigo hasta la meta.

Ruta terminada. Satisfacción total. Una cerveza por la victoria en el bar de la carpa de meta y me despido del evento con ganas de volver.




Silvia se ha recorrido todos los sitios pintorescos de Baeza y Úbeda y a pesar de estar tan destrozada como yo, nos contamos nuestras aventuras animadamente, mientras disfrutamos de una excelente cena de tapas andaluzas y de varias cervezas.