domingo, 22 de julio de 2018

RUTA TRAIL A LA BAJA ARAGÓN 2018


Es la carrera más importante de Raids de España y una de las top del mundo y a mí, los Raids me encantan…porque me surge una sonrisa de oreja a oreja al derrapar y se me hincha el pecho al encontrar la trazada buena entre roderas, piedras o raíces y me siento pleno en medio del campo surcando un camino, mientras navego entre cruces, intentando llegar a destino…pero no tengo, ni de lejos, la velocidad y la técnica con la que estos cracks son capaces de realizarlo.
Desde Guadalajara, hacer una ruta Trail, para recorrer la serranía de Cuenca y la sierra de Albarracín es un autentico placer. Carreteras reviradas, asfalto de todo tipo y pistas entre pinares.




No me gusta hacer tantos kilómetros por campo solo (siempre puede haber un imprevisto)  así que voy dando noticias de mi estado y localización, por wasap, a mis colegas del MC PicNic y me siento acompañado y seguro: Gracias!!!!




Me salen unos 300 km. 200 de asfalto y 100 de campo. El inicio combina carreteras reviradas con pistas de trazado sencillo pero rotas, con roderas muy marcadas por las ruedas de tractores y 4x4. Las lluvias de este año se han dejado notar. También noto, que a pesar de las fechas, no tengo ni pizca de calor. Más bien tengo fresco.
Hasta Beteta solo he tenido un par de percances: Una pista con la salida modificada por un campo cultivado (suele pasar, el track es de hace tiempo) que me obliga a navegar un poco con el Topohispania y otra pista, muy deslizante, al haber rellenado las roderas con gravilla.


En Beteta, gasolina y carretera, preciosa,  hasta tragacete.

Pasado tragacete, la entrada a la Sierra de Albarracín es espectacular. Da lo mismo ir por el norte (Horiuela) o por el sur (Guadalaviar) tanto las carreteras como las pistas son geniales. La ida la hice por el sur y la vuelta por el norte.
Llego a Albarracín menos cansado de lo que pensaba (ayuda, la agradable temperatura y que me he hidratado a tope durante el trayecto). Ducha, siesta y a Teruel a ver el parque cerrado y la prólogo.
 La ss1 está en Alfambra, al norte de Teruel. Tardo un ratito en llegar, pero ver en acción a los coches y buggies, aunque sea en una prologo de 12km, ya me mete en el ambiente de la carrera.



El parque de asistencia es espectacular: los vehículos de competición, las carpas de los equipos, los camiones de asistencia, todo es a lo grande…se deja notar la magnitud del evento.




Faltan Barreda y Roma, pero hay cracks de sobra: Los pilotos de Mini (Przygonski y Vasilyev), el checo Prokop (Ford), nuestros (Xevi Pons, Isidre Esteve y Ruben Gracia), el buggy de Gerard Farres y los hermanos Metge en motos (familiares de René Metge, un señor que ganó el Dakar y las 24 Horas de Le Mans el mismo año, 1986, con el coche más bonito de la historia de la competición, Porsche 959 Rothmans) y el SUPERCRAK: Joan Pedrero con KTM.
Los tramos son secretos. Una vez da la organización las coordenadas de los puntos de interés, las introduzco en el garmin y estudio una estrategia con el topohispania, que me permita seguir a los cabezas de cartel, a través de un track de pistas y carreteras secundarias (lógicamente, sin pisar el trazado de carrera). Lo hago, acompañado de cerveza y cenando productos regionales derivados del cerdo.




El sábado no hace calor, incluso hay bastantes nubes en el horizonte. Hay bastantes aficionados, pero no es agobiante. Acudo a los wp de interés que ha proporcionado la organización siguiendo mi track y disfruto, con la ilusión de un niño, del desarrollo de la carrera.



Después de una comida ligera, me pongo en marcha de vuelta a casa (no me puedo quedar el Domingo), triste por no ver el final de la carrera, feliz por lo que he visto e ilusionado por el fantástico recorrido trail que me espera. Llego a casa de noche, justo para la cena. No se me borra la sonrisa.


 Por cierto, ganó Vasilyev en coches y Metge en motos…es lo de menos. 


domingo, 15 de julio de 2018

CASIELLES EN 125


Tanto decirle a Silvia que conducir en moto por Asturias es un placer, que me propuso llevar su moto de 125 en el carro y hacernos una ruta parecida a la que hice con mi hermano. Dicho y hecho.
Salimos de Luanco hacia Cangas con idea de subir hasta Oseja. Todo por carreteras secundarias para que la 125 no desentone. Silvia se desenvuelve perfectamente y en un santiamén nos encontramos tomando un refrigerio en el desfiladero de los Beyos.




En Asturias hay mil aldeas con carreteras empinadas sin salida, con bonitas vistas desde su cumbre. Casielles es una de estas aldeas y se ha puesto de moda, así que…ya que Silvia subió conmigo el Stelvio y la veo muy suelta con la moto…¿porqué no?.


La subida, en seco, no tiene ninguna dificultad, pero los “tornantis” deben hacerse con precaución en general y con decisión en la 125.



Arriba, subidos a un pequeño risco, cercano a la aldea, el premio es una  vista espectacular.



La vuelta la hacemos por el Parque Natural de Redes disfrutando a tope de su revirado trazado y de su fantástico entorno.
Comemos fenomenal en Cangas y volvemos por el mirador del Fito hasta llegar a Colunga.


 No está nada mal para llevar una moto de 125. Una campeona.