Es la carrera más importante
de Raids de España y una de las top del mundo y a mí, los Raids me
encantan…porque me surge una sonrisa de oreja a oreja al derrapar y se me
hincha el pecho al encontrar la trazada buena entre roderas, piedras o raíces y
me siento pleno en medio del campo surcando un camino, mientras navego entre
cruces, intentando llegar a destino…pero no tengo, ni de lejos, la velocidad y
la técnica con la que estos cracks son capaces de realizarlo.
Desde Guadalajara, hacer una
ruta Trail, para recorrer la serranía de Cuenca y la sierra de Albarracín es un
autentico placer. Carreteras reviradas, asfalto de todo tipo y pistas entre
pinares.
No me gusta hacer tantos
kilómetros por campo solo (siempre puede haber un imprevisto) así que voy dando noticias de mi estado y
localización, por wasap, a mis colegas del MC PicNic y me siento acompañado y
seguro: Gracias!!!!
Me salen unos 300 km. 200 de
asfalto y 100 de campo. El inicio combina carreteras reviradas con pistas de trazado
sencillo pero rotas, con roderas muy marcadas por las ruedas de tractores y
4x4. Las lluvias de este año se han dejado notar. También noto, que a pesar de
las fechas, no tengo ni pizca de calor. Más bien tengo fresco.
Hasta Beteta solo he tenido
un par de percances: Una pista con la salida modificada por un campo cultivado
(suele pasar, el track es de hace tiempo) que me obliga a navegar un poco con
el Topohispania y otra pista, muy deslizante, al haber rellenado las roderas
con gravilla.
En Beteta, gasolina y
carretera, preciosa, hasta tragacete.
Pasado tragacete, la entrada
a la Sierra de Albarracín es espectacular. Da lo mismo ir por el norte
(Horiuela) o por el sur (Guadalaviar) tanto las carreteras como las pistas son
geniales. La ida la hice por el sur y la vuelta por el norte.
Llego a Albarracín menos
cansado de lo que pensaba (ayuda, la agradable temperatura y que me he
hidratado a tope durante el trayecto). Ducha, siesta y a Teruel a ver el parque
cerrado y la prólogo.
La ss1 está en Alfambra, al
norte de Teruel. Tardo un ratito en llegar, pero ver en acción a los coches y
buggies, aunque sea en una prologo de 12km, ya me mete en el ambiente de la
carrera.
El parque de asistencia es
espectacular: los vehículos de competición, las carpas de los equipos, los
camiones de asistencia, todo es a lo grande…se deja notar la magnitud del
evento.
Faltan Barreda y Roma, pero
hay cracks de sobra: Los pilotos de Mini (Przygonski y Vasilyev), el checo
Prokop (Ford), nuestros (Xevi Pons, Isidre Esteve y Ruben Gracia), el buggy de
Gerard Farres y los hermanos Metge en motos (familiares de René Metge, un señor
que ganó el Dakar y las 24 Horas de Le Mans el mismo año, 1986, con el coche
más bonito de la historia de la competición, Porsche 959 Rothmans) y el
SUPERCRAK: Joan Pedrero con KTM.
Los tramos son secretos. Una
vez da la organización las coordenadas de los puntos de interés, las
introduzco en el garmin y estudio una estrategia con el topohispania, que me
permita seguir a los cabezas de cartel, a través de un track de pistas y
carreteras secundarias (lógicamente, sin pisar el trazado de carrera). Lo hago,
acompañado de cerveza y cenando productos regionales derivados del cerdo.
El sábado no hace calor,
incluso hay bastantes nubes en el horizonte. Hay bastantes aficionados, pero no
es agobiante. Acudo a los wp de interés que ha proporcionado la organización
siguiendo mi track y disfruto, con la ilusión de un niño, del desarrollo de la carrera.
Después de una comida
ligera, me pongo en marcha de vuelta a casa (no me puedo quedar el Domingo),
triste por no ver el final de la carrera, feliz por lo que he visto e
ilusionado por el fantástico recorrido trail que me espera. Llego a casa de
noche, justo para la cena. No se me borra la sonrisa.