lunes, 4 de junio de 2018

DESAFIO ASTUR ENTRE HERMANOS


Le he regalado a mi hermano, por su cumple, una inscripción en el “desafío Asturias” para que disfrutemos juntos  de una aventura motera por la tierra de nuestros antepasados.
Le hace ilusión, pero le parece mucha caña.  Le aseguro que a ritmo tranquilo y siguiendo mi rueda con su Honda 500, seguro que no va a tener ningún problema y va a disfrutar un montón.
La previsión es de lluvia, así que decidimos coger coche y carro para quitarnos la autovía y solo montar en moto para recorrer la montaña y sus curvas. Silvia, en cuanto se entera, decide acompañarnos y aprovechar el finde para hacer bricolaje un nuestra casa asturiana.
El viernes cenamos cachopo con sidra y dormimos en casa, para salir temprano hacia Ribadesella, acreditarnos y tomar la salida.



En Ribadesella hay un gran ambiente motero matutino. Me voy encontrando con los amigos del MC PicNic (Ferxo, Nacho, Antonio, Rafa, Fernando y Pepe) y se los voy presentando a Alberto.



Primero hay un bucle por Cantabria con algo de montaña y mar. Todo perfecto: no llueve, llevamos un ritmo genial y el rutómetro en el GPS es cómodo y seguro. Sin embargo, coincidimos con una carrera ciclista en varios puntos: a veces de frente, con el consiguiente peligro y otras veces en el mismo sentido, ralentizando nuestro ritmo. La carretera es de todos…
No paramos. Alberto dice que va genial y que no quiere perder el hilo y yo quiero aprovechar que no llueve nada, para hacer todos los kilómetros que podamos. Conclusión: 250 km del tirón y llegada a la comida (Potes) los primeros, justo con el control de paso recién abierto.
Comida PicNic con productos asturianos de calidad, al sol y con una temperatura muy agradable. 



La tarde nos lleva a Leon por el puerto de San Glorio: trazado revirado con muy buen asfalto y paisajes increíbles.



Hasta Riaño (embalse a rebosar) nos juntamos con un grupo que lleva nuestro ritmo, Tan buen ritmo llevamos, que tenemos que esperar a que abran el control de paso, tomando un merecido Red Bull. Ahora si notamos algo de cansancio acumulado y también se resienten las articulaciones.


Entramos en Asturias por Oseja y su precioso desfiladero, para llegar a la meta en Cangas de Onís, con tiempo de sobra para instalarnos en el hotel, descansar un poco y quedar con los Picneros para ver a Emilio Zamora y tomar unas sidras.
La cena, en la finca “Villa María”, es espectacular, con unas sidras previas superdivertidas y muy buen ambiente.
Copas y risas a tope, como siempre con el MC PicNic.



El domingo no madrugamos, pero estamos cansados y llueve. Alberto me dice que lo ha dado todo. Vuelta a casa y punto final. La ruta del domingo tiene una primera parte que llega a Villaviciosa subiendo el Fito. Le convenzo en un segundo para tomar la salida.
La lluvia y la niebla no nos dejan disfrutar del paisaje, pero al ir todas las motos en caravana resulta muy divertido rutear.
Una vez en Villaviciosa, ponemos dirección a Luanco, para reunirnos con Silvia, recoger y comer viendo el Cantábrico en Moniello.


Coche y carro hasta Madrid, tan cansados como satisfechos.
Feliz Cumple!!!!!