martes, 18 de diciembre de 2018

COSTA A COSTA


He podido realizar un “COSTA A COSTA” por etapas, en tres fines de semana, durante la segunda mitad del año, acompañado por varios colegas del MC PicNic.

CANTABRIA CHALLENGE

Empezamos por el norte. El año pasado fue un evento genial, pero el tiempo no acompañó, así que tenía ganas de repetir sin lluvia. Dicho y hecho, nos juntamos un buen número de picneros: Antonio, Pablo, Rafa, Ferxo, Pepelu, Fernando, Carlos, Juanra y Cristóbal con el mismo buen rollo que de costumbre y disfrutamos de un recorrido precioso con un tiempo perfecto.
El viernes fuimos llegando a Hoznayo en función de las posibilidades del curro de cada uno para juntamos en el Briefing y empezar con los tercios. La cena fue, como de costumbre, un desfile de chascarrillos que terminó en carcajadas.



El sábado, antes de amanecer, salimos a la ruta e inmediatamente nos perdemos (genio y figura). Rápidamente, encontramos la ruta correcta y comenzamos a subir puertos preciosos por trazado, con vistas de postal, coronando por encima de un mar de nubes bajas. Pero vamos muchas motos juntas y el ritmo es muy lento. Empezamos a adelantar (con respeto) y cogemos nuestro ritmo.
Paramos a tomar café en Vega de Pas. Ya lo hicimos el año pasado, pero haciendo la ruta inversa.


La ruta nos lleva a bordear el embalse del Ebro. Todos en formación, trazando curvas rápidas con largas tumbadas. Muy sinfónico.
Nos acercamos a Puente Viesgo por carreteras menos retorcidas, con más circulación; pero la temperatura es perfecta, no llueve y huele a hierba húmeda recién cortada. Un lujo.
La comida es en un comedor del Hotel Liber de Noja que dispone de bar y terraza. El sitio es muy cómodo y yo tengo grandes recuerdos de vacaciones pasadas por la zona. La comida también será una agradable sorpresa: cocido montañes.
Después de comer la ruta sigue el contorno de la costa. Muy bonito para los Madrileños, a los que siempre nos anima ver el mar de vez en cuando. Tiene un coste: mucha circulación, mucha rotonda, mucho calor y mucho cocido. Terminamos artos y con ganas de subir de nuevo a la montaña.
La sorpresa es que subimos al monte: pero por Euskadi. Concretamente por el puerto de las Muñecas. Paramos en una gasolinera a repostar y comentar la jugada, encantados con la zona y con el trazado de la carretera y giramos de nuevo para entrar en Cantabria por Ramales de la Victoria y volver a Hoznayo con una sonrisa dibujada en la cara.


Arco de llegada, diplomas, abrazos, fotos, cañas, risas, ducha, más cañas, cena, más risas, copas, muchas más risas, sorteos, más abrazos y a dormir; porque un servidor se tiene que volver rápido a Madrid para probar una moto de tres ruedas. Pero eso es otra historia.


DESAFÍO MADRID EXTREME

Seguimos por el centro. Pedro (de Integral Moto) nos informó de esta ruta y del programa asociado. Cerca de casa, por las carreteras que solemos frecuentar…daba pereza… pero finalmente nos apuntamos unos cuantos picneros (Rafa, Pepe, Pepelu, Fernando, Güize, Paco y Quique) y varios acompañantes, para disfrutar de un completo día motero. Recorrer lo de siempre, acompañado de tantísimas motos, resultó muy entretenido.
El día anterior hay un Briefing con un pequeño salón de la moto, con exposición y prueba. Me acerco con Silvia y probamos las Husky de carretera. Divertido y gratis. Han montado un buen sarao.



Quedamos antes de amanecer y justo al salir tenemos un percance. Fernando no lleva matrícula. Mucha mala suerte. Los demás salimos a ruta hacia la zona del Atazar. Pepe nos engancha y paramos en el embalse  a reagruparnos y hacer una foto.


Desayunamos en Robledillo. Nos juntamos un montón de motos. No paramos de saludar a conocidos. Xabi, de XRMOTOS, guía a un grupo de motos eléctricas (Zero). Tienen una buena aventura por delante.


Nos dan el siguiente plano: vamos a la Muralla China por el puerto de Puebla. Perfecto. Sigo la rueda de Pepe a ritmo. Pasamos a cienes y cienes de motos (con respeto). Muy entretenido. Paramos a Esperar al grupo y nos encontramos con Güize y sus colegas off road. Nos vamos juntos hasta Jadraque.
En jadraque tenemos: gasolina, botellines, bollito preñao y  música. Nos dan el siguiente plano que nos llevará (pasando por nuestro querido Hiendelaencina) hasta la comida en el camping los Bonales de Galbe de Sorbe.
La comida es una caldereta sabrosa pero escasa. Cerveza y café se pagan a parte (vale…no pasa nada…pero no mola).
Nos reagrupamos todos (Pepelu se había quedado sin gasolina) y pasamos un rato muy divertido de sobremesa.
Hacemos el puerto de la quesera, hasta Riaza, todos juntos. Resulta muy agradable (como siempre) atravesar en moto esta zona. De las mejores rutas de la zona centro.


En Riaza hay que tomar una decisión. La ruta sigue hacia Sepúlveda por carreteras sin interés y yo tengo a Silvia esperando en meta. Nos despedimos y dividimos. Llegamos a meta anocheciendo, contentos del día de moto que hemos disfrutado.



Por la noche montamos una cena en Tres Cantos sin haberlo preparado…como suele pasar con estas cosas: sale genial y nos reímos a muerte.

MÁLAGA CHALLENGE

Terminamos en el sur. El año pasado fue una pasada por ruta, tiempo y ambiente. Este año, aunque parezca imposible, mejor todavía. Silvia me acompañó  a pasar el finde pero sin hacer la ruta (ya cumplió, el año pasado, sobradamente).
Salimos el jueves por la tarde en coche, con la moto en el carro, dirección sur. Llueve a mares. Diluvia. Llegamos a Fuengirola justo para cenar pescaito y se nos pasan todos los males de la semana de curro.
El viernes, playa, mar, espetos, paella y terraza. Un lujo, Andalucía en otoño.



Al anochecer ya estamos todos, nos juntamos en el briefing un montón de Picneros y acompañantes: Antonio, Pablo, Pepelu, Fernando, Pepe, el hermano de Pepe, Fermax, Joaquín, Gonzalo, María José, Patricia y Silvia.
Tomamos unas raciones y unas cervezas, en el local de la organización,  mientras charlamos animadamente.
Comenzamos la ruta en el Castillo de Fuengirola antes de amanecer y enseguida tomamos dirección norte hacia los montes de Málaga y la Axarquía. Preciosas carreteras con un asfalto que sin ser malo, no da confianza plena. 
Paramos en Comares a admirar sus impresionantes vistas y empezamos a bajar hacia la costa. Nos pasa lo mismo que en Cantabria. Mola ver el mar, pero el precio a pagar son mil glorietas y mucho tráfico así que paramos a tomar café, porque nos estamos durmiendo.


Llegando al punto de control de Torrox volvemos al tajo. Ahora, la carretera es perfecta: buen asfalto, gran trazado y vistas al mar. Me trae muy buenos recuerdos, de los veraneos en Almuñécar, en casa de mi hermano.


Subimos de nuevo a la Axarquía para hacernos el Puerto del Sol en Periana. Es posiblemente, el tramo que más he disfrutado de todas las Challenges…y eso es mucho decir!!!!
Vamos dirección a Antequera, la temperatura ha bajado mucho y nos hemos ido quitando capas a lo largo del camino. Paramos a tomar un café calentito y a comentar la jugada.
Una vez que llegamos a Antequera, Pablo necesita ir hacia el hotel para devolver la moto de alquiler y yo estoy encantado de acompañarlo. Antonio, Pepelu y Fernando siguen ruta. Nos veremos en el arco de llegada.


Subo a Pablo de paquete en la Triumph para hacernos la foto en el arco de llegada y nos partimos de risa: superamos la tara máxima de la moto!!!.



Cervezas, ducha y nos reunimos todos en el mercado de la Galería a tomar …más cervezas. Máximo ambiente y tapeo.
Las chicas han estado en Málaga todo el día a su bola y tienen mucho que contar. Han hecho más kilómetros andando que nosotros en moto y Silvia está rota.
Cenamos cerca y muy bien en La Casa Rústica, en una mesa llena de buen rollo y colegeo.
Después, una copita (por ambiente y compañía, podían haber sido varias) y a dormir, que Silvia se fue al hotel muy cansada y quería verla cuanto antes.


La vuelta en coche, la moto al carro, comentando la cronología del finde y conduciendo un rato cada uno. A medio camino, nos llegan noticias de un pequeño incidente que ha tenido Antonio. Sin consecuencias; una piedra en la carretera, una llanta rota y ningún daño físico.
Llegamos a casa completamente satisfechos y con ganas de nuevas rutas en el 2019























domingo, 22 de julio de 2018

RUTA TRAIL A LA BAJA ARAGÓN 2018


Es la carrera más importante de Raids de España y una de las top del mundo y a mí, los Raids me encantan…porque me surge una sonrisa de oreja a oreja al derrapar y se me hincha el pecho al encontrar la trazada buena entre roderas, piedras o raíces y me siento pleno en medio del campo surcando un camino, mientras navego entre cruces, intentando llegar a destino…pero no tengo, ni de lejos, la velocidad y la técnica con la que estos cracks son capaces de realizarlo.
Desde Guadalajara, hacer una ruta Trail, para recorrer la serranía de Cuenca y la sierra de Albarracín es un autentico placer. Carreteras reviradas, asfalto de todo tipo y pistas entre pinares.




No me gusta hacer tantos kilómetros por campo solo (siempre puede haber un imprevisto)  así que voy dando noticias de mi estado y localización, por wasap, a mis colegas del MC PicNic y me siento acompañado y seguro: Gracias!!!!




Me salen unos 300 km. 200 de asfalto y 100 de campo. El inicio combina carreteras reviradas con pistas de trazado sencillo pero rotas, con roderas muy marcadas por las ruedas de tractores y 4x4. Las lluvias de este año se han dejado notar. También noto, que a pesar de las fechas, no tengo ni pizca de calor. Más bien tengo fresco.
Hasta Beteta solo he tenido un par de percances: Una pista con la salida modificada por un campo cultivado (suele pasar, el track es de hace tiempo) que me obliga a navegar un poco con el Topohispania y otra pista, muy deslizante, al haber rellenado las roderas con gravilla.


En Beteta, gasolina y carretera, preciosa,  hasta tragacete.

Pasado tragacete, la entrada a la Sierra de Albarracín es espectacular. Da lo mismo ir por el norte (Horiuela) o por el sur (Guadalaviar) tanto las carreteras como las pistas son geniales. La ida la hice por el sur y la vuelta por el norte.
Llego a Albarracín menos cansado de lo que pensaba (ayuda, la agradable temperatura y que me he hidratado a tope durante el trayecto). Ducha, siesta y a Teruel a ver el parque cerrado y la prólogo.
 La ss1 está en Alfambra, al norte de Teruel. Tardo un ratito en llegar, pero ver en acción a los coches y buggies, aunque sea en una prologo de 12km, ya me mete en el ambiente de la carrera.



El parque de asistencia es espectacular: los vehículos de competición, las carpas de los equipos, los camiones de asistencia, todo es a lo grande…se deja notar la magnitud del evento.




Faltan Barreda y Roma, pero hay cracks de sobra: Los pilotos de Mini (Przygonski y Vasilyev), el checo Prokop (Ford), nuestros (Xevi Pons, Isidre Esteve y Ruben Gracia), el buggy de Gerard Farres y los hermanos Metge en motos (familiares de René Metge, un señor que ganó el Dakar y las 24 Horas de Le Mans el mismo año, 1986, con el coche más bonito de la historia de la competición, Porsche 959 Rothmans) y el SUPERCRAK: Joan Pedrero con KTM.
Los tramos son secretos. Una vez da la organización las coordenadas de los puntos de interés, las introduzco en el garmin y estudio una estrategia con el topohispania, que me permita seguir a los cabezas de cartel, a través de un track de pistas y carreteras secundarias (lógicamente, sin pisar el trazado de carrera). Lo hago, acompañado de cerveza y cenando productos regionales derivados del cerdo.




El sábado no hace calor, incluso hay bastantes nubes en el horizonte. Hay bastantes aficionados, pero no es agobiante. Acudo a los wp de interés que ha proporcionado la organización siguiendo mi track y disfruto, con la ilusión de un niño, del desarrollo de la carrera.



Después de una comida ligera, me pongo en marcha de vuelta a casa (no me puedo quedar el Domingo), triste por no ver el final de la carrera, feliz por lo que he visto e ilusionado por el fantástico recorrido trail que me espera. Llego a casa de noche, justo para la cena. No se me borra la sonrisa.


 Por cierto, ganó Vasilyev en coches y Metge en motos…es lo de menos. 


domingo, 15 de julio de 2018

CASIELLES EN 125


Tanto decirle a Silvia que conducir en moto por Asturias es un placer, que me propuso llevar su moto de 125 en el carro y hacernos una ruta parecida a la que hice con mi hermano. Dicho y hecho.
Salimos de Luanco hacia Cangas con idea de subir hasta Oseja. Todo por carreteras secundarias para que la 125 no desentone. Silvia se desenvuelve perfectamente y en un santiamén nos encontramos tomando un refrigerio en el desfiladero de los Beyos.




En Asturias hay mil aldeas con carreteras empinadas sin salida, con bonitas vistas desde su cumbre. Casielles es una de estas aldeas y se ha puesto de moda, así que…ya que Silvia subió conmigo el Stelvio y la veo muy suelta con la moto…¿porqué no?.


La subida, en seco, no tiene ninguna dificultad, pero los “tornantis” deben hacerse con precaución en general y con decisión en la 125.



Arriba, subidos a un pequeño risco, cercano a la aldea, el premio es una  vista espectacular.



La vuelta la hacemos por el Parque Natural de Redes disfrutando a tope de su revirado trazado y de su fantástico entorno.
Comemos fenomenal en Cangas y volvemos por el mirador del Fito hasta llegar a Colunga.


 No está nada mal para llevar una moto de 125. Una campeona.


lunes, 4 de junio de 2018

DESAFIO ASTUR ENTRE HERMANOS


Le he regalado a mi hermano, por su cumple, una inscripción en el “desafío Asturias” para que disfrutemos juntos  de una aventura motera por la tierra de nuestros antepasados.
Le hace ilusión, pero le parece mucha caña.  Le aseguro que a ritmo tranquilo y siguiendo mi rueda con su Honda 500, seguro que no va a tener ningún problema y va a disfrutar un montón.
La previsión es de lluvia, así que decidimos coger coche y carro para quitarnos la autovía y solo montar en moto para recorrer la montaña y sus curvas. Silvia, en cuanto se entera, decide acompañarnos y aprovechar el finde para hacer bricolaje un nuestra casa asturiana.
El viernes cenamos cachopo con sidra y dormimos en casa, para salir temprano hacia Ribadesella, acreditarnos y tomar la salida.



En Ribadesella hay un gran ambiente motero matutino. Me voy encontrando con los amigos del MC PicNic (Ferxo, Nacho, Antonio, Rafa, Fernando y Pepe) y se los voy presentando a Alberto.



Primero hay un bucle por Cantabria con algo de montaña y mar. Todo perfecto: no llueve, llevamos un ritmo genial y el rutómetro en el GPS es cómodo y seguro. Sin embargo, coincidimos con una carrera ciclista en varios puntos: a veces de frente, con el consiguiente peligro y otras veces en el mismo sentido, ralentizando nuestro ritmo. La carretera es de todos…
No paramos. Alberto dice que va genial y que no quiere perder el hilo y yo quiero aprovechar que no llueve nada, para hacer todos los kilómetros que podamos. Conclusión: 250 km del tirón y llegada a la comida (Potes) los primeros, justo con el control de paso recién abierto.
Comida PicNic con productos asturianos de calidad, al sol y con una temperatura muy agradable. 



La tarde nos lleva a Leon por el puerto de San Glorio: trazado revirado con muy buen asfalto y paisajes increíbles.



Hasta Riaño (embalse a rebosar) nos juntamos con un grupo que lleva nuestro ritmo, Tan buen ritmo llevamos, que tenemos que esperar a que abran el control de paso, tomando un merecido Red Bull. Ahora si notamos algo de cansancio acumulado y también se resienten las articulaciones.


Entramos en Asturias por Oseja y su precioso desfiladero, para llegar a la meta en Cangas de Onís, con tiempo de sobra para instalarnos en el hotel, descansar un poco y quedar con los Picneros para ver a Emilio Zamora y tomar unas sidras.
La cena, en la finca “Villa María”, es espectacular, con unas sidras previas superdivertidas y muy buen ambiente.
Copas y risas a tope, como siempre con el MC PicNic.



El domingo no madrugamos, pero estamos cansados y llueve. Alberto me dice que lo ha dado todo. Vuelta a casa y punto final. La ruta del domingo tiene una primera parte que llega a Villaviciosa subiendo el Fito. Le convenzo en un segundo para tomar la salida.
La lluvia y la niebla no nos dejan disfrutar del paisaje, pero al ir todas las motos en caravana resulta muy divertido rutear.
Una vez en Villaviciosa, ponemos dirección a Luanco, para reunirnos con Silvia, recoger y comer viendo el Cantábrico en Moniello.


Coche y carro hasta Madrid, tan cansados como satisfechos.
Feliz Cumple!!!!!






martes, 28 de noviembre de 2017

CHALLENGE TROPHY

CHALLENGE TROPHY

Después de la Challenge de Salamanca la organización nos indicó que habría más pruebas, a lo largo del año, con el mismo formato. La verdad es que el recorrido de la prueba por la tarde no nos gustó… pero el ambiente en el evento, el grupo de colegas que estábamos creando y la ruta de la mañana, nos dejó tan buen sabor de boca, que había que darles otra oportunidad.
Así lo hicimos…

EXTREMADURA CHALLENGE

Puesto que Plasencia es una ciudad preciosa para hacer turismo le pedí a Silvia que me acompañara y como  tenía curiosidad por probar la ruta mixta, decidí hacerla con la KTM 690.
Llegamos a Plasencia con coche y carro, al anochecer, con una temperatura muy alta.
Nos juntamos con Pablo, Antonio, Fernando y Rafa en la terraza-jardín de un bar de Polígono donde cenamos extraordinariamente con una temperatura perfecta… incluso para tomar unas copas.
Agradecimos el madrugón, por la fresca y enseguida nos adentramos en una zona espectacular: El Parque Nacional de Monfragüe

El calor era muy alto, pero dejaba disfrutar de la carretera y del paisaje. La ruta mixta está compuesta por pistas en muy buen estado, que no plantean dificultad alguna, pero que le dan un punto aventurero al recorrido.



 Eso sí, el ganado bovino y el polvo me acompañaron en todas y cada una de las pistas por las que pasamos.
Una y otra vez, me fui reencontrando con mis compañeros, que realizaban la ruta de asfalto y de ese modo, fuimos recorriendo juntos las increíbles y bellas carreteras que nos fueron acercando al wp de la comida.
En este caso, las pistas eran de grava y al estar el terreno tan seco, deslizaban mucho. Llegué a la comida muy cansado, más por el calor que por la conducción. Enseguida llegaron mis compañeros del Moto Club PicNic y empezamos a tomar líquidos, cerca de la piscina, frente a un ventilador gigante.
Después de comer, la ruta nos acercaba a Guadalupe por carreteras preciosas y aunque realicé alguna pista más, en general recorrí casi todo el trazado de la tarde junto a mis compañeros, guiados sabiamente por Pablo y Fernando.




La vuelta por la Vera nos acercaba a destino y como el calor fue una constante, paramos en una de sus muchas playas dulces a tomar un refrigerio ganado a pulso.
La llegada a Plasencia fue multitudinaria, en una plaza con mucho ambiente. Silvia vino a recibirnos y tomamos todos juntos unas raciones y unas cervezas con una temperatura, incluso agradable.
Fuera el traje de romano, ducha y a disfrutar de la noche de Plasencia en la mejor compañía.
Al día siguiente, subiendo la moto al carro vi que tenía un clavo pinchando el neumático trasero...tuve mucha suerte en terminar...




 CANTABRIA CHALLENGE

La espera hasta La Challenge de Cantabria se hizo corta porque el grupo ya está consolidado y hemos compartido muchas y buenas rutas a lo largo del verano.
En función del trabajo y demás obligaciones, vamos llegando con cuenta gotas al hotel. En mi caso, con la Triumph, por el puerto del Escudo. El ambiente cuando nos juntamos todos es ESPECTACULAR: Antonio, Rafa, Quique, Miguel Ángel,  Cristóbal, Ferxo, Jacobo (que hará la ruta mixta), Pepe, Fernando y un servidor.
Imposible mejor buen rollo o más risas.
Por eso, cuando nos despertamos y vemos que ha llovido toda la noche y que puede que llueva todo el día, no nos quejamos y salimos con la moral muy alta a completar el recorrido.
Qué decir de la zona y del recorrido...es Cantabria, es perfecto.



 Salimos paralelos al mar y paramos en la playa a tomar café y sobaos invitados por la organización. A Algunos el café, el clima y las cervezas de ayer, les hacen descargar equipaje (jejeje)… teniendo en cuenta que vamos todos con la cordura y el mono de agua encima, tiene su mérito.
Enfilamos hacia la montaña en dirección a Potes. Sigue lloviendo pero a veces (pocas) tenemos una tregua. Fernando guía y somos muchos, así que decide quedarse detrás de un autobús toda la subida para que no se pierda nadie. Una carretera preciosa, unos paisajes únicos pero el tráfico y la lluvia nos lo han chafado un poco.
En cuanto dejamos atrás el tráfico deja de llover y el ritmo se anima, pero cuidado, la carretera está mojada en algunos tramos y es muy peligrosa. Vemos una cruzada tremenda de un participante con una África y una caída en bajada de otro participante, que nos pone en alerta y no nos deja bajar la guardia.


La ruta continúa por carreteras de montaña muy reviradas que nos permiten disfrutar a tope, conduciendo las motos a buen ritmo.  Llegamos a un pueblo de montaña eufóricos, con ganas de tomar un refrigerio y compartir lo bien que lo estamos pasando, mientras unas cerdas enormes corretean por la calle.
Alcanzamos el wp del comedor un poco artos de tanta lluvia, pero contentos por lo bonito del recorrido y por el ritmo tan divertido que hemos llevado en algunos tramos. Tenemos cocido: justo lo que apetece.
Tomamos café con Pepe y Fernando, a los que habíamos perdido en la parada de Potes y seguimos camino todos juntos.




Por la tarde el recorrido sigue siendo espectacular, pero en las cumbres de los puertos, a la constante lluvia se unen, las boñigas de vaca y una niebla densa. Los que llevamos gafas lo pasamos fatal: se empaña la pantalla, abres la pantalla, se empañan las gafas, no ves con la niebla…mal, muy mal.
Paramos en un pueblo a tomar un refrigerio y Jacobo se une (si o si) a un grupo que está haciendo la mixta. Con lluvia y barro la mixta debe tener su dificultad. Luego nos lo contará.
Bajamos hasta el embalse del Ebro por una zona llena de desfiladeros impresionantes. Prácticamente no llueve, no hay niebla, la carretera tiene un trazado superdivertido y la zona es preciosa: ¡genial!
La organización nos tiene preparado una sorpresa: la ruta pasa por el interior de Cabárceno. Lamentablemente, está lloviendo y no lo disfrutamos, pero reconocemos el esfuerzo.



La noche nos lleva hasta el hotel, gracias a Ferxo, que nos guió toda la ruta como un campeón, donde terminamos la prueba encantados a pesar del tiempo y nos preparamos para una nueva dosis de risas.
Fiesta, copas y un superpremio a Antonio, en forma de juego de neumáticos de Michelín.



MÁLAGA CHALLENGE

Noviembre en Andalucía con buen tiempo. Imposible no acudir a la última prueba. Además, les animé a los de la organización a que tuvieran un detalle con los que realizamos las cuatro pruebas y me contestaron que confiara en ellos: lo tendrían en cuenta.
Lógicamente, uno no debe irse a la playa, en otoño y con buen tiempo sin invitar a su media naranja y ya que viene: que participe.
Esta vez, acudo a la prueba en coche, con la Triumph en el carro y llevaré a Silvia de acompañante en la ruta.
El viernes Silvia y yo disfrutamos de la playa, de los espetos y de Mijas todo el día hasta bien entrada la noche, en la que nos juntamos todos en el Briefing.
Una charla especial, donde además de la información y de los sorteos (con premio de casco a Fernando incluido) nos dieron una medalla a los que hemos realizado las cuatro pruebas. Un detalle que se agradece.
Cena y risas. Es una costumbre en este grupo, pero no es fácil. Se necesita buena gente y ganas de pasarlo bien.
Somos un montón: Antonio, Rafa, Ferxo, Quique, Pepe, Cristóbal, Fernando, Carlos, Juanra, Quique2, un par de colegas de Pepe y Fernando (Gonzalo y Rafa), Silvia y un servidor.
No todo el mundo se anima a hacer la prueba, pero todo el mundo participa del grupo.
Más risas, más diversión.



La salida es temprano pero decidimos desayunar y disfrutar de la salida en el castillo de Fuengirola viendo amanecer.



Atravesamos la sierra de las nieves con un día espectacular pero con una temperatura fresquita. Nos sorprende lo sinuoso de la ruta. Sin embargo, será una constante todo el día. No vamos a parar de hacer curvas.
Seguimos de curvas hacia Ronda por Grazalema. Buen firme, mal firme, subida, bajada, pero siempre el trazado es retorcido. A veces, toco con el caballete en algunas curvas peraltadas, no por el ritmo, sino por la poca altura de la moto,  a pesar de que llevo casi a tope la precarga (toca régimen). En Ronda solo paramos a sellar y decidimos seguir hasta la zona de comida.




La comida es agradable: por la compañía, por la temperatura, por el salón, por el menú…se está a gusto, estamos en casa.
Decidimos parar a tomar café más adelante. La ruta de la tarde nos quiere acercar a Antequera por las Cordilleras Béticas. Seguimos de curvas.



Café en Campillos porque dudamos del rutómetro. Sin problemas, tiro de gps y llegamos al Torcal de Antequera. Un sitio para quedarse un buen rato haciendo excursiones y disfrutando de la naturaleza.
La acompañante se está comportando como una jabata y a través del intercomunicador vamos comentamos la ruta, ya de por si preciosa, de manera que a pesar de llevar muchas horas de curvas en moto, no estamos cansados.


La noche llega y seguimos pasando por carreteras reviradas y por algunas pistas asfaltadas junto a varios participantes. Se forma una caravana, de motos, preciosa. Un lujo.
Repostamos y alcanzamos la llegada en el puerto deportivo de Fuengirola, con la noche cerrada después de 11 horas de moto. Todos juntos, contentos, eufóricos, nos tomamos unas pintas para celebrarlo.




Cena, risas y copillas rodeados de guiris hasta que el cuerpo aguante. Algunos cerrarán los garitos.
Al día siguiente, vuelta a casa con Silvia en el coche, con la moto en el carro y con ganas de ver a mis hijas para celebrar mi cumpleaños.
Un grandísimo cumpleaños.
Un grandísimo año motero.