martes, 6 de agosto de 2013

HOMENAJE

Se trataba de darle un sentido cristiano al regalo de Cova por su primera comunión y también de hacerlo lúdico y familiar. Así que, teniendo en cuenta lo bien que lo pasamos en el viaje en moto a Fátima, en la primera comunión de Candela…¿porque no repetir la idea?.

Hablándolo con Silvia decidimos que entre Lourdes y Santiago, a Cova le gustaría más  ir a ver al Apóstol y además la ruta en moto podría ser Trail, en algunas ocasiones,  si seguíamos el Camino.

Antes de la fecha de la comunión (25 de mayo) ya tenía el track del Camino de Madrid (desde Matalpino hasta Sahagún), el del camino Francés (desde Sahagún hasta Santiago) y Alojamiento cerrado en León (fin de la primera etapa) y en Cambados (para pasar el resto de la semana).

La fecha, sin proponérmelo, (fruto de la disponibilidad del alojamiento y de las vacaciones), la semana del 21 al 28 de julio. Es decir, iríamos a misa el día del Apóstol. Daba igual la fecha, lo importante era el peregrinaje, el viaje en familia y rezar por familiares y amigos en un santuario.




La primera etapa hasta León, por el Camino de Madrid en su mayor parte, recorre caminos agrarios y pistas muy anchas y con buen firme.




Vivimos muy cerca del Camino, así que nada más salir de casa ya vemos los primeros  hitos de señalización del Camino. en la comunidad de Madrid están acompañados de una concha y de las siete estrellas.




Por la fuenfría está completamente prohibido pasar con la moto así que nos vamos por el puerto de Navacerrada hasta Segovia.






En Segovia los hitos tienen grabado el acueducto y la distancia kilométrica total a Santiago…Cova pone cara de miedo cuando ve que nos faltan ¡600 Km! pero la recuerdo que hoy “solo” haremos  300 km.






Las pistas anchas de Segovia invitan a seguir el Camino que solo dejamos al llegar a los arenales cercanos a Valladolid. Cova no se queja nada, de hecho me dice por el intercomunicador que prefiere ir por campo, pero me parece muy arriesgado ir por los arenales con mixtas y llevando paquete.






Entre Valladolid y Sahagún el calor aprieta y además el paisaje es más árido. Los hitos están nuevos y la numeración kilométrica, en algunos casos, indica la distancia hasta Sahagún (fin del camino de Madrid) y en otros hasta Santiago, haciendo que Cova se haga unos líos flipantes.







Al llegar a Sahagún enlazamos con el Camino Francés. En el Camino de Madrid nos hemos cruzado con una docena de peregrinos pero ahora son decenas y decenas los que transitan por los senderos rectos del Burgo Ranero. Para no molestar vamos paralelos a los peregrinos pero por fuera de los senderos.






En seguida llegamos a León donde el coche Escoba (con Silvia de piloto y Candela de Copiloto) nos espera para comer opíparamente y bañarnos en la piscina del hotel…NOS LO HEMOS GANADO LOS CUATRO!!!!

Salimos por León a pasar la tarde y entre la catedral, el barrio gótico y la morcilla de untar…nos dan las tantas.




Por la mañana temprano ya estamos preparados. Cova deja a regañadientes que Cande haga una etapa en moto hasta Astorga.

Siguen las rectas interminables y una cantidad desmedida de peregrinos.




Paramos en Astorga a tomar una Coca cola en la increíble plaza donde se juntan la Catedral y el Palacio Episcopal.

Cande dice que ha sido muy poco trayecto y que sigue hasta Ponferrada y acierta, porque el camino deja las rectas interminables para convertirse en un puerto secundario retorcido y técnico donde vemos sufrir a los peregrinos con las bicis en la subidas y donde disfrutamos un montón de la conducción y del paisaje.

En Ponferrada damos una vuelta a su castillo templario y comemos demasiadas tapas…¡es lo que tiene el Bierzo!.




Cova me acompaña de copi por una zona que recorre la antigua A6 hasta el famoso puerto de Piedrafita, para después desviarnos por carreteras de la red terciaria, de trazado ultra revirado, que nos hace poner toda nuestra atención en no molestar a los Peregrinos.


En Sarria nos tomamos un café con el coche escoba y les contamos lo bonito que es el recorrido del Camino y la admiración que sentimos por los peregrinos al ver de cerca su esfuerzo.

Queda bastante y le digo a Cova que no me mienta “si quieres ir en el coche, lo entenderé”…¿Para qué?,-me contesta-, es más divertido ir en moto.


Pues nada, dicho y hecho nos metemos pal cuerpo la última etapa. Al principio sigue el paisaje de postal y el trazado motero, pero en los últimos 100 km se juntan las poblaciones y el tráfico aumenta. No nos da tiempo a aburrirnos, en seguida llegamos a Santiago y vemos los campanarios de la Catedral.

¡PRUEBA SUPERADA!, sin incidentes y  con todos los objetivos cumplidos: un viaje aventura, en moto y en familia, fantástico.

Pasamos la semana en las Rías Baixas desde Fisterra hasta A Guarda disfrutando y esperando al día del apóstol, para finalizar nuestro viaje de comunión en la misa mayor y…..





Se desata una de las mayores tragedias de España. Nos quedamos muy tristes, estamos a solo 100Km, mañana vamos a Santiago, a misa…una misa que ya no será para rezar por nuestros familiares y amigos, sino para rezar por las víctimas de la tragedia  y sus familiares…


Vamos a la catedral de Santiago, oímos misa mayor el día del Apóstol,  comulgamos los cuatro y la tristeza se torna esperanza y las oraciones se vuelcan en homenaje.

jueves, 9 de mayo de 2013

PORTUGAL 4x4. GASTRONÓMICA


Estuvo genial compartir nuestras rutas de aventura, por tierras Lusas, con los niños el año pasado, pero esta vez queríamos hacer una ruta de “mayores”. Citri lo necesitaba y nosotros queríamos acompañarle. Nos juntamos: Héctor, Citri, Pablo y un servidor en la que sería “la madre de todas las rutas de aventura”.
Empezamos como siempre: a tope. Es increíble la capacidad de Héctor para meternos por los sitios más complicados. El caso es, que se disfruta con la dificultad, pero no se avanza.



Enseguida nos llegó la hora de comer y estábamos: cansados, contentos y con ganas de fiesta. El menú: “callos con manitas de cerdo y arroz con bogavante”.
No se puede explicar con palabras como disfrutamos de la comida y de la bebida.


Decidimos seguir ruta tranquilamente, sin prisas…pero claro, en estas rutas la dificultad puede aparecer en cualquier momento.
Una subida empedrada con pendiente lateral y un barranco como ladera nos esperaba justo a la hora de la siesta. Nada más intentar subirla, el Toyota desliza hasta el borde del barranco. Susto gordo. Caras pálidas y risas de terror. Después de mil maniobras, conseguimos poner en perpendicular con el Toyota, al patrol y al Jeep y tirando con mucho cuidado de los dos winch lo sacamos del filo.


Nos hemos quedado exhaustos. No nos queda un miligramo de adrenalina en el cuerpo. Seguimos ruta y paramos a “merendar”. Pasado el peligro y el efecto del pánico, las risas y el cachondeo no tienen límite.
Considero imprescindible en la vida, reirme a lo bestia: en cantidad y con  calidad. Lo intento poner en práctica a diario y no recuerdo haberme reído a este nivel en muchas otras ocasiones.


Cuando paramos a dormir nos desmayamos.
La ruta del segundo día, también se las trae y nos acerca a la frontera española junto a los acantilados que nos separan de nuestros vecinos.


Al terminar el día decidimos bajar al pueblo, cenar de restaurante y dormir en hotel. La relación calidad-precio en Portugal nos hace añorar la España de nuestra niñez.
El pueblo está en fiesta…que le vamos a hacer…toda la noche de cachondeo.
Despertamos pronto, desayunar en el hotel y vuelta a casa. Imposible mejorar. Intentaremos igualar.








viernes, 19 de octubre de 2012

PORTUGAL 4x4. COPILOTADA


De nuevo a disfrutar del 4x4 en el país vecino. Necesitamos que todo salga bien de principio a fin. Necesitamos ángeles. Este año nos animamos a llevar de copilotos a nuestros niños. Citri a Adri y Yerai en el Toyota y yo a Candela en el Jeep. Jota, Ana, Héctor,  Ramón y Palomo  también nos acompañan (son niños grandes).



Las zonas están muy rotas pero tenemos mucha experiencia y vamos con cuidado. Subimos un corta fuegos muy largo y pedregoso y a Candela le empieza a entrar la risa tonta. Se lo está pasando fenomenal y yo disfruto viéndola.
Al final de la subida hay varias curvas cerradas y el patrol de Héctor se encalla en una zona muy técnica. Después de mucho curro con los winch salimos de la zona, pero el cable de Héctor se rinde.


Parada técnica y encuesta a los niños: “nos lo estamos pasando fenomenal”. Nosotros también.
Por la tarde nuestra rutina: zonas rotas, trialeras, tirar de winch, cortar maleza, avanzar poco a poco…difícil pero satisfactorio.


Al llegar la noche Candela está frita. Cogemos un hotelito cerca de la ruta y nos vamos a dormir pronto, que mañana nos espera otro día duro.
El día siguiente la ruta tenía unos berrocales espectaculares por los que subíamos y bajábamos continuamente. Al llegar a un pueblo vimos un restaurante con carne a la brasa y decidimos darnos un homenaje regado con vinho verde.



Al anochecer, al cansancio se une la lluvia, así que nos dormimos rápido.
El día de vuelta a casa nos encontramos con la ruta muy embarrada, el ritmo se ralentiza y tardamos en coger carretera.



Candela se lo ha pasado en grande y yo he disfrutado muchísimo de su compañía y de la de los demás miembros de la aventura.







viernes, 27 de abril de 2012

LA PENITENCIA DE MI MUJER

Además de aguantarme, claro está.

Tenía visto por internet que existía una concentración motera muy especial conocida como “RUTA DE LOS PENITENTES”, que se realizaría durante el puente de mayo. El nombre le viene por un puerto pirenaico y por la dureza de la prueba.

Por lo que pude informarme la concentración consistía en una ruta de regularidad bastante dura (770 Km en un día), muy técnica (casi todo el recorrido sobre puertos de montaña de los pirineos) y bien organizada (rutómetro, y controles de paso).

Me picó el gusanillo y me apunté. La inscripción se hacía por internet y el plazo comenzaba a las 12:00 de la noche del 12 de febrero. Leía comentarios de gente que se había quedado sin plaza en años anteriores así que esa misma noche me inscribí…un poco agonías, no?…pues menos mal, porque me dieron el dorsal 487 de 600¡¡¡¡¡.

Había que tomar la decisión de llevar acompañante en el mismo instante de la inscripción y aposté por Silvia….y no me equivoqué.

Cuando le dije donde la había metido no solo no se acojonó, ni se mosqueó….simplemente me propuso lo siguiente:- como el puente tiene 5 días y la ruta es solo el fin de semana, podíamos irnos después en moto hasta Asturias.

Mientras seguía mirándola con la boca abierta, añadió:-claro hombre, como tu hermano va a ir a Asturias, que suba a las niñas y así coincidimos todos allí para terminar el puente en familia.

Y la perra-dije yo-:-la perra que se quede con mi hermana que no se va de puente.

Jooooooooder, que capacidad logística, que espíritu motero y que determinación por acompañarme en mis friquiladas….me dejó completamente flipado.

Efectivamente, mi hermano Alberto y mi cuñada Celia se encargaron de las niñas (muchas gracias campeones)  y mis cuñados Cova y Javi de la perra (muchas gracias salaos). Con la inestimable colaboración de mis sobrinos Silvia y Marcos. Mientras preparaba la moto, pensando en lo bien que estaba saliendo todo….por el tercio norte pirenaico pasaba una CICLOGÉNESIS EXPLOSIVA….vamos, una borrasca que te cagas.

El viernes 27 salíamos de viaje a Huesca con una lluvia bastante fuerte. Yo estaba tan concento que pasé de la lluvia y funcionó, porque a partir de Guadalajara dejó de llover y pudimos disfrutar del viaje hasta Huesca sin mayor percances (430 Km).

Llegamos al Hotel (Abba Huesca, con precio especial acreditando dorsal, muy recomendable) con tiempo para cambiarnos, cenar y tomar una copita. Perfecto.

El sábado empezaban los actos de la concentración:

Por la mañana recogida de dorsal y rutómetro.

Mañana libre para conocer Huesca (muy coqueta) y tomar tapas (con lista de establecimientos colaboradores a precio especial).







Por la tarde pasacalles en moto por Huesca y ofrenda florar (por compañeros caídos) en la catedral.

Lógicamente, fue montarnos en la moto y ponerse a llover.

A está actividad se apuntó la mitad de la gente más o menos (unas 200 motos) pero mereció la pena.

Con el obispo de Huesca (pertrechado de Mitra y Báculo) rezamos un par de oraciones, nos impuso agua bendita y dio una pequeñísima charla con buen rollo. Finalmente nos regalaron (a todos y cada uno) una cinta bendecida del cristo de los milagros.

A Silvia y a mi, esta actividad  cristiana, emocionante pero no empalagosa, nos llega, así que disfrutamos, la verdad sea dicha.

Antes de la cena había briefing (puñetera palabra… una charla, coño)en el Centro de Congresos de Huesca. Como llegamos con tiempo nos fuimos al bar a tomar una copa y comprendimos porque solo se había apuntado la mitad de la gente al pasacalles….toda la peña estaba estudiándose el rutómetro, recortándolo para llevarlo en la moto dentro del porta roadbook, gestionando estrategias de velocidades medias….la  verdad, nos quedamos un poco flipados.

Ver la sala del Centro de Congresos llena de moteros da subidón y durante la charla se aprecia la organización y el curro que lleva montar un tinglado de este calibre:

Unidades móviles, unidades volantes, puestos de control fijos, información en tiempo real del estado de los puertos, coche de asistencia.

Inciden en el carácter “no competitivo” de la prueba y en la dureza de la misma. Si se va demasiado rápido los controles no estarán visibles y no se sellará la hoja de ruta y si se va demasiado lento se habrán marchado y puede estar cerrado el túnel de Bielsa.

Nos recomiendan hacerla ruta en 14 horas y me lo grabo con fuego. Veo a Silvia pelín acongojada y  me dedico a animarla durante la cena….pero si llueve o nieva, la ruta puede ser dantesca

Recortamos el rutómetro para llevarlo en el porta mapas de la bolsa sobre depósito. Metemos los puntos de control como WP en el GPS y calculamos una media de 70 Km/h en movimiento y 2 horas de paradas entre comida, cafés, repostajes y fotos.

Domingo 29 a las 7:00 de la mañana. Moto, piloto y copiloto preparados y en parrilla de salida.

No llueve pero está gris tirando a negro.

A las 7:30 nos dan bandera de salida (Española y Francesa) y empezamos ruta.





Nos dirigimos al Valle de Arán por carreteras secundarias. Estamos rodeados de motos por todos lados y se hace superentretenido. La gente rápida nos pasa y nosotros adelantamos a los más lentos pero de momento, el ritmo es ligero y agradable. Salvo un tramo con niebla de 5 Km y un poco de lluvia en la cima de un puerto, el clima es benigno. El asfalto, en cambio, está húmedo y conviene no perder la concentración.


Paramos a repostar, a tomar café… Cogemos ruedas buenas, ruedas malas y sellamos el control 1 sin problemas. Me lo voy pasando bomba…y Silvia también. Los paisajes son espectaculares y los intercomunicadores funcionan fenomenal permitiéndonos charlar cuando  nos apetece.

Cómo vamos rodeados de motos, pudiera parecer que no hace falta navegar, pero cualquiera puede tener un despiste y falsear la dirección al grupo. Sufrimos un par de ejemplos y entendemos que es mejor no dejarse llevar.

En un cruce nos encontramos con el control sorpresa, !se acaban de poner!. Nos sellan el cartón y nos comentan el estado del  puerto que viene a continuación. Todo Ok, pero trazado complejo. Vamos detrás de una pareja curiosa: Kawa ZZR 1400 y Yamaha T-max…van fuertes pero trazan bien, muy bien…me gusta, les cojo rueda y disfrutamos como enanos.

Al término del puerto (largo, unos 40 Km) paramos a tomar café y ellos también paran. Les conocemos, hemos coincidido en el hotel. Gente madura, con muchísima experiencia y ritmo prefecto.




Desde la Seu hasta Puigcerdá nos dejamos llevar de grupo en grupo. Llevamos 330 Km y estamos en el lugar de reunión de la comida.

El sitio es genial. Limpio, grande, pantallas gigantes para ver el GP de Jerez y la comida buena, con BBQ abundante y de calidad.

Comemos, vemos un poco las motos y tomamos café. La verdad es que de momento el tiempo acompaña pero estamos un poco destemplados y el café se agradece.

Entramos en Francia y hace un día de coña: sol y temperatura muy agradable (bien por el obispo).

El ritmo, en general, es ligero. Nadie corre, no hay prisa, pero el ritmo de los grupos que nos encontramos es ligero tirando a rápido. También es verdad que el asfalto está seco y hace tan buen día que paramos a tomar café en una terraza donde paso hasta calor.




LLevamos varios puertos por Francia admirando los pueblos que nos encontramos y la cara norte de los pirineos.

Encontramos una Fazer solitaria. Me pongo delante  y recorremos algunos puertos juntos. Es un chico joven majísimo que rueda bien, pero que no tiene la experiencia de la media de los moteros de la ruta, por otro lado, muy alta.


Sellamos el control 4 y la Fazer se para a repostar, tomando el relevo una BMW 1200 RS que se pone a mi rueda. Paramos a hacernos una foto y se para con nosotros para hacernos el relevo en el siguiente puerto. Lo flipo. Como va el tío!!!. Superfluido, rápido pero suave…me encanta. Sellamos juntos el control 5 y al quitarse el casco, se repite la historia: conductor maduro, con más muescas que la Mágnum de Harry el sucio.


La entrada a España por Biesca es espectacular, pero además el tiempo cambia completamente y se pone a nevar, no mucho, pero lo suficiente para agradecer que sea de día.


Estoy muy cansado, no lo voy a negar, pero me lo estoy pasando tan bien que disfruto como muy pocas veces.






Repostamos y decidimos seguir rápido para que no nos pille la noche en el último puerto que nos queda…será una decisión clave.






LLevamos 600 Km, una media de 70 Km/h y todos los controles sellados. Empieza el último puerto (El Serrablo), es muy chulo de trazado y paisaje. Voy con dos BMW,s con las que no me siento cómodo pero prefiero ir acompañado.

Empieza a llover, pero a llover mucho, pero mucho mucho y el puerto es largo. Paro un momento y me coge una Suzuki SV que he visto varias veces. El tío va despacio pero constante…perfecto.  Me pongo a rueda y sufrimos. Sufrimos mucho pero la recompensa no está lejos. Cuando termina el puerto y vemos el control 6 no puedo ni sacar el cartón para que lo sellen. Está granizando a lo bestia.

La llegada a Huesca es épica. Voy guiando a la Suzuki hasta el centro de congreso y cuando aparcamos tenemos una sonrisa de oreja a oreja. Por cierto, como ya os imaginareis, el de la Suzuki es un motero maduro, como todas la ruedas buenas con las que he coincidido en ruta.

SELLAMOS LLEGADA A LAS 21:00.!!!!!!.

13 horas y media de una ruta increíble, muy bien organizada y con la mejor compañía posible: SILVIA LA PENITENTE.

Nos vamos al hotel a prepararnos para la cena y coincidimos con el chaval de la Facer: se ha salido en una curva y se ha caído. Gracias a Dios no se ha hecho nada…me alegro mucho de que no haya sido nada más que un susto y unos plásticos.

El salón de la cena es enorme. Tienen que cenar los 600 penitentes y sus acompañantes. Esperamos, con unas cañitas, a que vaya llegando la gente…pero la gente llega con cuenta gotas. A las 23:00 empezamos a cenar. Hay buen  ambiente, pero como mucho estamos cenando unos 100 comensales.

Las noticias vuelan por la sala: alguna caída, muchas motos fuera de tiempo, neutralización del último control, averías y parece ser que la fuerte lluvia que sufrimos los últimos 100 Km hay gente que la ha estado sufriendo durante 300 Km.

Cuando terminamos de cenar (24:30) no ha llegado ni la mitad de la gente: monos de agua empapados, caras cansadas, comentarios de excesiva dureza…

Nosotros solo podemos decir que ha sido duro pero factible. Hemos rodado ligeros pero siempre con margen y sobretodo: que nos lo hemos pasado genial.

Amanecemos con agujetas por todo el cuerpo pero después del desayuno del hotel recuperamos fuerzas y nos preparamos para nuestra segunda ruta motera:

HUESCA-PAMPLONA-VITORIA-BILBAO-SANTANDER-LUANCO. (630Km)

Salimos hacia Puente La reina con una lluvia fuerte que no nos deja disfrutar de esta fantástica carretera. Menos mal que coincidimos con varios penitentes que lo hacen más llevadero.

De Puente La reina a Vitoria el tiempo mejora. Ya no llueve y se hace más llevadero.

De Vitoria a Bilbao la carretera tiene tan buen asfalto que los kilómetros pasan sin darnos cuenta.

Decidimos parar (seguimos disfrutando de los intercomunicadores) en Castro Urdiales y comer viendo el Cantábrico. Aprovecho para engrasar cadena y rellenar aceite. La moto se ha comportado bien (salvo algún tirón de vez en cuando) pero se nota que lleva un buen tute.





Después de comer hacemos el Tramo entre Santander y Luanco del tirón, con el objetivo claro de darle un fuerte abrazo a nuestras hijas.

LLegamos sin novedad a la hora de la merienda, para invitar a mi hermano, mi primo y sus respectivas familias a la feria del marisco de Candas y poner broche de oro a este puente motero.

Dormimos como lirones gracias a la hospitalidad de mi tía Crucina y el martes disfrutamos en familia de la playa.

Que conste que el martes no toqué la moto, pero el miércoles me volví a casa en moto (450 Km) parando en Benavente a celebrar el cumpleaños de mi tía Encarna.

en total 2280 Km durante el puente. En mí no tiene ningún mérito. Me encanta.  Pero los 1830 Km de Silvia son para enmarcar…¿cómo puede igualar uno esta complicidad, este apoyo?….es imposible.

Gracias, morena.