Separa dos zonas preciosas
de la geografía española. El lago de Sanabria al sur y Las Médulas al norte. Dos zonas que Silvia quiere
conocer y que pueden recorrerse en moto, sorteando mil curvas por unos parajes
increíbles. No es fácil y seguramente
sea duro, tanto para los pilotos, como para la pequeña BMW, pero merece mucho
la pena.
Recorremos nacionales sin
mayor interés hasta Zamora. Desde la ciudad amurallada y hasta el Lago de
Sanabria, la cosa cambia y el recorrido se llena de flora, fauna y agua.
Una vez en el Lago y
acomodados, recorremos su perímetro interior en catamarán (actividad muy
recomendable, tanto por formación como por diversión) y disfrutamos de un buen
baño en sus playas.
La cena en Puebla; genial
por entorno y gastronomía.
A la mañana siguiente,
salimos temprano de ruta, para atacar Peña Trevinca desde su base sur.
Recorremos la frontera entre Orense y Zamora por una carretera de trazado
precioso y muy buen asfalto, sin nada de circulación.
La montaña nos espera con paisajes
increíbles y el trazado de las carreteras sigue siendo retorcido, pero el
asfalto empeora. Sin problemas, bajamos un poco el ritmo y disfrutamos de las
vistas.
Paramos en A veiga a
almorzar, cansados pero satisfechos.
Una vez superamos el embalse
de Encoro de Prada, la carretera que nos lleva a O Barco, parece un trazado de
Motogp. El final del camino perfecto. Ahora ya si estamos muy cansados, pero
estamos muy cerca.
El Rio Sil nos lleva hasta
Las Médulas. Cordura a los top case, pantalón corto, zapatillas y a comer.
Comemos fantásticamente en
el pintoresco chiringuito cercano al parking y después del café hacemos el
recorrido corto, que atraviesa este increíble paraje creado por la avaricia del
hombre.
Disfrutamos del entorno y de
sus vistas, pero se hace duro andar después de lo que nos hemos metido entre
pecho y espalda. Un heladito, para rematar y Silvia me anima a coger las motos
y acercarnos al muy recomendable mirador de Orellán.
La vista es indescriptible y
la subida andando desde el parking, merece totalmente la pena, pero estoy muy
cansado…y nos queda volver en moto al Lago.
Nos caen cuatro gotas, pero
con intensidad. No importa, vamos bien equipados y la temperatura es muy
agradable.
Un poco de autovía hasta La
Bañeza y de nuevo recorremos carreteras de bonito trazado, rodeados por
frondosos cotos hasta llegar al Lago, donde descansamos merecidamente.
El Lunes subimos a la
preciosa Laguna de Los Peces. ¡Menuda carretera más impresionante! y encima,
estamos solos. Es uno de los lugares más bonitos de España. Disfrutamos cada
minuto.
Al bajar, apetece almorzar y
paramos en San Martín de Castañeda a: “tomar algo rápido”.
Finalmente, caen unas
mollejas con setas y una ensaladilla rusa que nos hacen sonreír de oreja a
oreja, puesto que ponen la guinda, a un finde motero perfecto.