lunes, 15 de abril de 2019

COPA DE ESPAÑA MOTOTURISMO ADVENTURE: JADRAQUE


Cuando vi la presentación de la futura Copa de España de Mototurismo Adventure, pensé: quién lo hubiera pillado hace 15 años y 15 kilos!!!...tenía claro que debía apuntarme a alguna prueba y vivirlo desde dentro.




Se lo comenté a Nacho y él se lo comentó a Javi y nos inscribimos  rápidamente (los dorsales vuelan) a la prueba de Guadalajara, en Jadraque.


Tenía que volver a navegar con papel por campo. En carretera últimamente he participado en varios eventos con roadbook, pero en campo la última vez que navegué con roadbook fue en el 2006. Usaré un porta roadbook manual y de tripmaster un garmin 276. Clásico pero suficiente. Mis compañeros se van a hacer un portaroad book casero manual y a usar de trip el móvil. Cutre pero efectivo.


Viendo las clasificaciones de la primera prueba (Almería) está claro que llegar a tiempo a meta es muy difícil. Siete horas para 250 km de campo. No es mi objetivo, así que no le doy mayor importancia.

Coche y Motos a los carros. Incluso la mayoría de las maxitrail venían en carro (Había mucho neumático con tacos de estreno). Quedamos directamente en el polideportivo de Jadraque para recoger los dorsales y los road book. Besos y abrazos (me encuentro con Juan Antonio, un colega de los evento de Ibike Spain) y nos ponemos a trabajar sobre los roadbook porque hay un par de variaciones.


Hay ambiente de evento importante. Todo muy bien organizado. Mucha trail-enduro con kit de Rally, pero también maxi trail y endureras puras. La peña marca con rotuladores el roadbook y lleva porta roadbook eléctricos y  trip con botonera al manillar. Es lo suyo. Hay nivel.


Nosotros llevamos otro rollo. Incluso damos la nota con el porta roadbook casero de Nacho. Es pequeño y no le cabe el rollo entero. Nos partimos de risa y le esperamos mientras lo modifica.
Nos vamos a cenar y enseguida, a dormir al hostal. Tenemos muy buen rollo pero poca marcha.
Madrugón y desayuno vestidos de romano.  En el Briefing  la organización impone un límite de velocidad de 90 Km/h con muy bien criterio.
Caravana neutralizada hasta el ayuntamiento y salida uno a uno con: humo, música, presentador…flipante.


En la cola de espera de la salida decido apretar un poco más el soporte Ram y se rompe (se me cae un mito, llevo 15 años usándolos y nunca se me había roto ninguno). Me quedo sin GPS y por tanto, sin trip. Es imposible navegar sin él, así que le pongo dos bridas al móvil y lo coloco como puedo en la morcilla del manillar.


Salida y primeras pistas con cierto nerviosismo. Fallo en un cruce con otros tres pilotos, pero veo la caravana de motos por una pista paralela y me uno a ellos. En seguida veo que el ritmo es muy variado y que es imprescindible encontrar el que te permita ir divirtiéndote sin sustos, mientras verificas la navegación.
Veo a una moto  con el porta matrículas colgando y aviso al piloto para que lo apañe y no lo pierda. Llego a una subida con poca visibilidad con varios pilotos en la base. Espero para dejar algo de espacio con los que están subiendo y los sigo por una zona preciosa de veredas. El terreno está seco y pedregoso y la adherencia es buena. Si hubiera llovido la cosa sería muy diferente.


Llegamos a un pueblo con pilotos en todas direcciones. El rutómetro indica un fondo de saco adyacente a la carretera, pero mucha gente cree que es una glorieta. Acierto con el rumbo y pronto me empiezan a pasar los pilotos rápidos  que se habían perdido.
Cogemos un pequeño tramo de carretera y nos acercamos a un embalse. La bajada tiene muchas piedras sueltas y observo que el roadbook se ha destensado y tiene vida propia. Se adelanta y retrasa con las vibraciones y es muy molesto. Paro a intentar tensarlo un poco pero lo seguirá haciendo el resto de la prueba. Un piloto con una Honda está parado, me comenta que ha pinchado y que está tratando de solucionarlo.


El embalse da paso a una zona arbolada donde encuentro a otro piloto con problemas: ha roto la fijación del piñón de ataque. Empiezo a estar cansado y decido pararme a comer algo. Llevo comida y bebida y pensaba que encontraría algún grupo parando a tomar un refrigerio, pero no…la peña viene a correr y a competir.
Un paso de piedras y enseguida llegamos a un pueblo que da acceso a otra zona de veredas preciosa. Me percato de que hace algunos kilómetros que estoy en un grupo con varias trail enduro y maxi trail que llevamos el mismo ritmo. Me lo estoy pasando fenomenal y solo llevamos la mitad de la ruta.

 El rutómetro indica gasolinera. Decido repostar y así quitarme el problema de encima, además así puedo comer y beber un poco.



Otra vez pierdo el grupo. Se equivocan de rumbo. Sin embargo, coincido con un piloto en un cruce y seguimos juntos un buen rato. A los pocos kilómetros somos cuatro y empezamos una zona de pinares con base de arena hasta que llegamos a una bajada con una maxi trail caída en medio de la pendiente. Intento bajar a la zona plana, pero yo también me caigo.




Después de recuperarnos y de avanzar juntos por carretera, llegamos a la segunda gasolinera de la ruta. Llevamos 157 kilómetros y estoy muy cansado. Alguien propone irnos de cañas…nos miramos…nos sonreímos  y rápidamente nos vamos juntos hasta un restaurante donde pedimos cerveza y torreznos mientras comentamos el día y la ruta entre risas.




Llego a meta a entregar la baliza, lógicamente, fuera de tiempo y de ruta, pero muy contento y feliz con este evento de moto off road que he disfrutado a tope. Mis colegas (a los que no les he visto ni el pelo) si que han completado el recorrido y Nacho a llegado a tiempo. Después, al ver la clasificación, fliparemos con su puesto 30 de la general.




Repetiremos. Seguro.