Cuando vi la presentación de
la futura Copa de España de Mototurismo Adventure, pensé: quién lo hubiera
pillado hace 15 años y 15 kilos!!!...tenía claro que debía
apuntarme a alguna prueba y vivirlo desde dentro.
Se lo comenté a Nacho y él
se lo comentó a Javi y nos inscribimos rápidamente
(los dorsales vuelan) a la prueba de Guadalajara, en Jadraque.
Tenía que volver a navegar
con papel por campo. En carretera últimamente he participado en varios eventos
con roadbook, pero en campo la última vez que navegué con roadbook fue en el
2006. Usaré un porta roadbook manual y de tripmaster un garmin 276. Clásico pero
suficiente. Mis compañeros se van a hacer un portaroad book casero manual y a
usar de trip el móvil. Cutre pero efectivo.
Viendo las clasificaciones
de la primera prueba (Almería) está claro que llegar a tiempo a meta es muy
difícil. Siete horas para 250 km de campo. No es mi objetivo, así que no le doy
mayor importancia.
Coche y Motos a los carros. Incluso
la mayoría de las maxitrail venían en carro (Había mucho neumático con tacos de
estreno). Quedamos directamente en el polideportivo de Jadraque para recoger
los dorsales y los road book. Besos y abrazos (me encuentro con Juan Antonio,
un colega de los evento de Ibike Spain) y nos ponemos a trabajar sobre los
roadbook porque hay un par de variaciones.
Hay ambiente de evento
importante. Todo muy bien organizado. Mucha trail-enduro con kit de Rally, pero
también maxi trail y endureras puras. La peña marca con rotuladores el roadbook
y lleva porta roadbook eléctricos y trip
con botonera al manillar. Es lo suyo. Hay nivel.
Nosotros llevamos otro
rollo. Incluso damos la nota con el porta roadbook casero de Nacho. Es pequeño
y no le cabe el rollo entero. Nos partimos de risa y le esperamos mientras lo
modifica.
Nos vamos a cenar y
enseguida, a dormir al hostal. Tenemos muy buen rollo pero poca marcha.
Madrugón y desayuno vestidos
de romano. En el Briefing la organización impone un límite de velocidad de
90 Km/h con muy bien criterio.
Caravana neutralizada hasta
el ayuntamiento y salida uno a uno con: humo, música, presentador…flipante.
En la cola de espera de la
salida decido apretar un poco más el soporte Ram y se rompe (se me cae un
mito, llevo 15 años usándolos y nunca se me había roto ninguno). Me quedo sin GPS y por tanto, sin trip. Es imposible navegar sin él, así
que le pongo dos bridas al móvil y lo coloco como puedo en la morcilla del
manillar.
Salida y primeras pistas con
cierto nerviosismo. Fallo en un cruce con otros tres pilotos, pero veo la
caravana de motos por una pista paralela y me uno a ellos. En seguida veo que
el ritmo es muy variado y que es imprescindible encontrar el que te permita ir divirtiéndote
sin sustos, mientras verificas la navegación.
Veo a una moto con el porta matrículas colgando y aviso al
piloto para que lo apañe y no lo pierda. Llego a una subida con poca
visibilidad con varios pilotos en la base. Espero para dejar algo de espacio
con los que están subiendo y los sigo por una zona preciosa de veredas. El terreno
está seco y pedregoso y la adherencia es buena. Si hubiera llovido la cosa
sería muy diferente.
Llegamos a un pueblo con
pilotos en todas direcciones. El rutómetro indica un fondo de saco adyacente a
la carretera, pero mucha gente cree que es una glorieta. Acierto con el rumbo y
pronto me empiezan a pasar los pilotos rápidos
que se habían perdido.
Cogemos un pequeño tramo de
carretera y nos acercamos a un embalse. La bajada tiene muchas piedras sueltas
y observo que el roadbook se ha destensado y tiene vida propia. Se adelanta y
retrasa con las vibraciones y es muy molesto. Paro a intentar tensarlo un poco
pero lo seguirá haciendo el resto de la prueba. Un piloto con una Honda está
parado, me comenta que ha pinchado y que está tratando de solucionarlo.
El embalse da paso a una
zona arbolada donde encuentro a otro piloto con problemas: ha roto la fijación
del piñón de ataque. Empiezo a estar cansado y decido pararme a comer algo.
Llevo comida y bebida y pensaba que encontraría algún grupo parando a tomar un
refrigerio, pero no…la peña viene a correr y a competir.
Un paso de piedras y
enseguida llegamos a un pueblo que da acceso a otra zona de veredas preciosa.
Me percato de que hace algunos kilómetros que estoy en un grupo con varias
trail enduro y maxi trail que llevamos el mismo ritmo. Me lo estoy pasando
fenomenal y solo llevamos la mitad de la ruta.
Otra vez pierdo el grupo. Se
equivocan de rumbo. Sin embargo, coincido con un piloto en un cruce y seguimos
juntos un buen rato. A los pocos kilómetros somos cuatro y empezamos una zona
de pinares con base de arena hasta que llegamos a una bajada con una maxi trail
caída en medio de la pendiente. Intento bajar a la zona plana, pero
yo también me caigo.
Después de recuperarnos y de
avanzar juntos por carretera, llegamos a la segunda gasolinera de la ruta.
Llevamos 157 kilómetros y estoy muy cansado. Alguien propone irnos de cañas…nos
miramos…nos sonreímos y rápidamente nos
vamos juntos hasta un restaurante donde pedimos cerveza y torreznos mientras
comentamos el día y la ruta entre risas.
Llego a meta a entregar la
baliza, lógicamente, fuera de tiempo y de ruta, pero muy contento y feliz con
este evento de moto off road que he disfrutado a tope. Mis colegas (a los que
no les he visto ni el pelo) si que han completado el recorrido y Nacho a
llegado a tiempo. Después, al ver la clasificación, fliparemos con su puesto 30
de la general.
Repetiremos. Seguro.
