lunes, 27 de julio de 2015

ALPES MASTER. LA LLAMADA DEL TORNANTE


Con moto nueva siempre surgen ganas de hacer kilómetros. Le propuse a Silvia dejar a las niñas unos días (ya son mayores-dije-) y hacer una escapada motera de una semana …y me dijo que si!!!!. Una vez digerido el subidón, me puse manos a la obra para encontrar destino. Muchas curvas, poco calor, bonitos paisajes=LOS ALPES.
En cuanto esbocé un rutómetro inicial y se lo comenté a los colegas se apuntaron sin reservas y volví a flipar,  porque no era fácil para ellos apuntarse. Nacho es una máquina de hacer curvas pero no está pasando su mejor momento y Josemari y Sandra tienen que cuadrar fechas,  niños y 10.000 km de distancia. Gracias colegas.
Después se apuntó Claudio, el primo de josemari (al que conocía de hace un montón de años de ir a ver las carreras del mundial de motociclismo al Jarama…imposible mejor vínculo motero)
Con tan buena compañía empecé a perfilar el rutómetro gracias a los foros y blog de moteros que habían compartido sus experiencias en viajes anteriores por los Alpes. Mi prioridad era cuadrarlo en 9 días y hacer los máximos puertos posibles.

Y después de darle muchas vueltas, me salió este rutómetro:




























Difícil, pero no imposible. 
Nacho gestionó la reserva de los hoteles a la perfección y el 11 de julio empezamos nuestra aventura alpina.
Los desplazamientos Madrid-Santa Susanna-Madrid los haríamos en coche Silvia, Nacho y un servidor  llevando en carro las motos, donde nos reuniríamos en el Maresme con Jose, Sandra y Claudio. Un puntazo quitarse este tramo tan aburrido, gracias a que los padres de Jose me cuidaban el coche y el carro en su casa.

SANTA SUSANNA-NIZA

Viajar en moto por autopista no es santo de mi devoción, pero si se va en una moto cómoda, con buena autonomía y a una velocidad alegre tampoco está tan mal. Teóricamente, Jose y Sandra cumplían todas las condiciones para disfrutar con su BMW 1200 RT de alquiler. Claudio con su Fazer; y Silvia y yo con la Triumph Sport, tampoco tendríamos que tener problemas y Nacho con la KTM 690… sufriría un poco.
Salvo que estés a 37º….entonces, se convierte en un suplicio que solo vence la ilusión de compartir un viaje motero con colegas.
Después de sudar en la autopista, sudamos en Niza, donde el calor seguía presente, pero hicimos un poco de turismo por la ciudad (preciosa), bebimos cervezas XXL y cenamos fenomenal. Así que cuando llegamos al hotel a dormir (con aire acondicionado y céntrico) ni nos acordábamos del calor de la autopista.


















Subimos al mirador como unos campeones. Para seguir sudando un poquito





Efecto del jet lag y del caloret en Josemari. Un campeón con muchos kilómetros acumulados

NIZA-CHAMONIX
Salimos temprano a atravesar el Parc National du Mercantour para subir a los Alpes lo antes posible y llegamos al Col de la Bonette. Es nuestro primer puerto y nos ponemos eufóricos con el trazado, el paisaje, la cantidad de motos y ciclistas que nos encontramos. Todo es justo como lo imaginaba…pero mejor.




















Claudio empezó con el tiento que da la experiencia, pero se superó en cada étapa

La bajada es impresionante y después de un enlace llegamos al Col de Vars. Empiezo a apreciar que tanto la anchura, como el asfalto de los puertos es bastante mejor que el de los puertos Pirenaicos, tanto en vertiente Española, como Francesa.







Felicidad absoluta: en moto con Silvia

Enlazamos con el Col d’Izoard donde nos tomamos un refrigerio (porque sigue acompañándonos el calor) y comentamos la jugada. 













































Nacho, alias "Tornanti"



Después de tres puertos nos viene bien la zona más rectilínea que nos acerca a Briancon, donde paramos a comer y Sandra nos alarga el fondo, al encontrar un pufo en la cuenta. Bien Hecho!!!





















Sandra: Una campeona motera

Atravesamos el Col du Lautaret, torcemos a la derecha y empezamos la subida del Col du Galibier. Este puerto es tan espectacular, que en la cima final, transmite un poco de vértigo.






















Un grupo fenomenal


La bajada la hacemos tranquilos, todavía estremecidos por su cima, tanto, que no apreciamos el siguiente puerto: el Col du Telegraphe que nos acerca a la A43.
Llegados a este punto, el kilometraje y el cansancio acumulado nos aconseja separarnos: Jose, Sandra y Caludio se van por autopista, vía Albertville, a Chamonix y Nacho, Silvia y yo nos vamos a Chamonix por Italia.
Alcanzamos el Col de L’iseran en Val D’Isere y seguimos encantados con los paisajes y las curvas de las carreteras, pero además…HACE FRESCO. Esto lo cambia todo, de repente se nos renuevan las pilas, hasta tenemos que ponernos ropa de abrigo debajo de la cordura.


















Con estas nuevas condiciones coronamos La Rosiere y alcanzamos Italia a través del muy impresionante Col du Petit Saint Bernard.





























El esfuerzo ha sido muy grande pero ha merecido la pena, así que los tres nos pegamos abrazos y achuchones en la cima, mientras miro a mi mujer con cara de admiración.

La bajada al valle de Aosta es preciosa y además no tiene curvas, tiene TORNANTES!!!!!, nuestros mejores amigos para la diversión. Ver a Nacho con la 690 hacer los tornantes (o tornantis) es un espectáculo.



















Puro vicio, oiga

Cruzamos el caro, pero espectacular, túnel de Chamonix (11 Kilómetros) y llegamos al Hotel, donde nos esperan nuestros compañeros, cansados pero felices.
Cena y cerveza en un local donde nos atiende una majísima y guapísima camarera Granadina que se ha venido a trabajar a Chamonix, desde Granada, en una Kawasaki 125 (¡!)...eso es una motera y lo demás tonterías.





























Las dejábamos hacer cualquier cosita, porque se lo ganaban en la carretera

CHAMONIX-REKINGEN
Si vas a Chamonix tienes que subir al Mont Blanc. Nacho ya lo había hecho otras veces así que se queda descansando en el hotel y busca un taller para tensar la cadena de la KTM.  Los demás madrugamos y pagamos la abusiva tarifa (que merece la pena) para subir al Aiguille du Midi. El primer tramo del teleférico es espectacular, el segundo no tengo palabras para describirlo. Las vistas desde las terrazas panorámicas son increíbles y pasamos la mañana a 3842 metros de altitud flipando (literalmente, se nota la falta de oxígeno) y con una óptima temperatura de 6º sobre cero.






































Hacía un día increíble en el Mont Blanc

Comemos y salimos en dirección a Suiza. Como los Suizos tienen su famosa y cara viñeta para acceder a las autopistas, he diseñado el track intentando ir siempre por carreteras nacionales y secundarias. En seguida llegamos a Suiza y atravesamos el puerto de Forclaz.
Claudio tiene, a veces, la luz del aceite de la FAZER encendida. Encontramos, en el camino, un concesionario de motos  y rellena lo poco que necesita. Fue el único y pequeñísimo “incidente” con las motos en 3200 km.
 A partir de aquí un tramo de enlace (largo) con paisajes preciosos, muy buena carretera tanto de anchura como de asfalto y demasiada circulación, nos lleva hasta los impresionantes lagos que rodean Interlaken.
Salimos de la nacional y empieza de nuevo la diversión con el primer puerto Suizo de categoría: Grimselpass; que asfalto, que trazado, que paisajes…es perfecto para mi moto y disfruto como un enano.




























La bajada también es impresionante y llegamos a Gletsch, muy cerca de donde dormiremos…pero Nacho ha entrado en calor y no puede irse al hotel sin hacerse un puerto más: el Furkapass (que haremos mañana)…la llamada del Tornanti empieza a ser muy fuerte en él.





























Atención a la cara de satisfacción de Nacho (con pupilas dilatadas) al ver los carteles que indican los posibles puertos a subir

Dormimos en Rekingen, en un hotel encantador, dentro de una aldea Suiza típica, llena de enanos de jardín, con unos precios carísimos, que serán una constante en Suiza.

REKINGEN-STELVIO
Empezar el día haciendo un puerto tan bonito como el Furkapass te deja marcado. El caso es que aunque se lleve GPS y Track a veces hay despiste y en un cruce Nacho se equivocó y tuvimos que esperarlo (muy poco) en una pizzería donde aprovechamos para comer. Sin problemas, un poco de dificultad en las aventuras nunca viene mal.



Después de comer, un enlace y llegamos al Oberalppass que no disfrutamos a tope debido a la alta circulación.






























Otro enlace, lleno de pasos de montaña que dan acceso a valles increíblemente planos y amplios y alcanzamos el Flüelapass donde, ya con menos circulación, volvemos a exprimir las motos en su amplio trazado.





























Sin tiempo de reacción otro puerto increíble, el Ofenpass o Pass dal Fuorn y enseguida, La frontera Italiana.






























Los carteles indican la proximidad del puerto de los puertos: El Stelvio. La llamada del Tornanti ya es muy grande en todos nosotros…así que nos acercamos al Hotel (en el mismo pueblo de Stelvio y muy recomendable) dejamos a las señoras y el equipaje y Nacho me coloca la Gpro en el pecho y me dice que le siga lo más cerca que pueda…glup…























Me lo dijo Claudio: 48 Tornantis desde la base de Stelvio hasta la cima (por la ladera de Bormio también hay unos cuantos.

Empezamos la subida y desde el minuto uno Nacho entra, con la 690, de lado en los tornantes y sale en caballito…y yo detrás..dándolo todo..pero no lo suficiente. No pondré de excusa el peso y el volumen de mi moto respecto de la 690…es que sencillamente me resulta imposible seguirle de cerca por conducción.
Me lo estoy pasando como en la vida. La peña va más bien tranquilita pero no molestamos porque hay muy poca circulación. Yo sabía que el puerto era alucinante pero no imaginaba lo largo que era…empezamos a cansarnos (llevamos muchos kilómetros de curvas encima) pero sacamos fuerzas de la adrenalina y alcanzamos la cima con una satisfacción completa.
Arriba, las vistas son preciosas y el ambiente genial, pero la euforia, cuando nos juntamos con Jose y Claudio, lo supera todo.

























Qué bien lo pasamos!





















Ves: ni jet lag, ni sudores, ni curro, ni teléfono...Terapia: moto con colegas. 

Después de un refrigerio y mil fotos,  Nacho me mira y me dice-bajamos el puerto y me dejas tu moto, que me lo quiero volver a subir con más potencia-. Yo le miro con cara de póquer y añade-súbelo tú con la mía, es la moto perfecta para este puerto tan revirado-. Yo tengo una 690 así que se que tiene razón, pero estoy muy cansado-vale, le digo,  me hago unos pocos  tornantis con la 690 y me vuelvo al hotel-. Le veo subir de nuevo exprimiendo la Triumph siguiéndole a distancia.
 La sonrisa que llevaba debajo del casco cuando subí con la Triumph se convierte en una carcajada y sigo haciendo tornantis y tornantis exprimiendo la 690 a tope, hasta que llego a la altura de Nacho (que se ha parado a hacer unas fotos) y veo como fija su mirada en mí y su cara pasa del asombro, a la carcajada y finalmente al asentimiento mientras paso a fondo a su lado gritando como un loco: DALE POWEEEEEEEEEERRRRRRR!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

De estos hechos acaecidos existe un video, que no se puede poner, claro.

Unos cuantos  tornantes después, se enciende la reserva de la 690. Intuyo el poder divino en la circunstancia y me bajo para el hotel detrás de una Triumph (curioso) a buen ritmo pero controlando.
A la hora de la cena (muy buena y económica) las anécdotas se suceden con tan buen rollo que nos vamos de copas por el pueblo. Nos lo hemos ganado.

STELVIO-STRESA
Hay que volver a subir el Stelvio (que le vamos a hacer, je, je, je). Esta vez lo subimos con equipaje y acompañantes, a ritmo turístico, haciendo fotos y las chicas entienden nuestros comentarios previos y los asumen como suyos. Nacho se ha levantado con “delirium tremens” de tornantis, así que se hace un puerto no incluido en el track, para darnos tiempo a llevar a las acompañantes a la cima.






















La bajada del Stelvio hasta Bormio tampoco está nada mal. Es muy bonita y la hacemos rodeados de motos.























Y así todo el Stelvio...para arriba...para abajo

Entramos en Suiza en busca del Passo del Bernina y la ola de calor nos da una tregua: nos llueve. Hasta nos hace ilusión, la temperatura es perfecta y agradecemos el agua. Pero no nos engañemos; el asfalto brilla y el ritmo baja, la diversión también. No se puede tener todo.
























Comemos caro (es Suiza) pero muy a gusto, enfrente del glaciar. Enseguida enlazamos con Sankt Moritz y su precioso lago hasta llegar al Julierpass y me reencuentro con los puertos Suizos tan propicios para la Triumph, con trazados revirados pero amplios y con asfalto impecable.



























Enlace, acompañados por el paisaje de los grandes valles Suizos, hasta Thusis, donde tenemos que coger la nacional 13. Pero no encontramos la entrada a la nacional y tememos meternos en la Autopista 13. Nacho, finalmente encuentra la entrada (menos mal, porque había una patrulla de policía y nos hubieran obligado a comprar la dichosa viñeta). Nos adentramos en un cañón espectacular, que discurre paralelo a la autopista. Sin embargo, nos dividimos, debido a la multitud de entradas y salidas. Nacho, Silvia y yo pasamos por un túnel mientras Claudio, Jose y Sandra alcanzaban el San Bernardino Pass.

Seguimos por la 13 hasta Locarno y atravesamos la ciudad bajo un túnel, sin oxígeno y con una temperatura infernal, que nos deja marcados. Una vez pasado Locarno, entramos en Italia y seguimos el contorno del Lago Maggiore hasta Stresa. La zona es preciosa, pero la intensísima circulación, el calor y el cansancio a cumulado no nos deja disfrutar del paisaje.
Una vez reencontrados en el hotel, duchados y con los balcones abiertos hacia el lago, nos relajamos. Unas birras, paseo a orillas del lago, gran cena, copas y algunos nos ponemos románticos recordando tiempos pasados en ese mismo lugar.

 






STRESA-SAN REMO
Ya estamos en el valle. Esto se acaba. Es la vuelta a casa. Pero la llamada del tornante es incisiva y decidimos evitar la autopista (Italiana) durante los primeros kilómetros y adentrarnos por la nacional y su trazado revirado hasta la costa azul. Se convierte en un tramo muy placentero por el paisaje, el trazado y los pueblos pintorescos. Ayuda mucho que hemos bajado el ritmo y no llevamos puesta la cordura.
Por otro lado, Tanto Claudio como Josemari y Sandra deciden acercarse a Milán, pues no lo conocen y queda muy cerca del track. Los que lo conocemos preferimos no enfrentarnos al tráfico de una gran ciudad.

Llegamos al mar en un santiamén y paramos en un chiringuito playero a comer. Nada más llegar, Nacho nos llama: está a punto de quedarse sin gasolina. Le damos tranquilidad telefónica y le indicamos que hemos parado al borde del mar, con muy buena comida no especialmente cara y un trato amabilísimo. Recuerda: estamos en Italia.















Un poquito de playa nunca viene mal

Nada más terminar de comer llega Nacho. Problema resuelto, ha conseguido llenar el depósito. Cogemos autopista para evitar los pueblos de costa (lo que hemos visto nos ha encantado, pero hay mucha circulación) y llegamos a San Remo.
El Hotel está muy céntrico y la playa también, así que no nos lo pensamos. La playa tiene piedras, pero la óptima temperatura del agua, el ambiente y los chiringuitos hace que estemos en remojo varias horas y tomemos varias birras (con muy buenas tapas). Nacho, literalmente cierra la playa.
Por la noche la ciudad es un hervidero. Hay mucho ambiente y la temperatura es muy buena. Damos un paseo y cenamos (muy bien, algunos) cerca del mar, para terminar la noche tomando copas con música en directo.



















En San Remo mucha diversión, para todos los bolsillos

SAN REMO-SANTA SUSANNA
Estábamos preparados para casi todo. Para pasar el mismo calor que a la ida, para superar el cansancio de los kilómetros recorridos, para evitar el bajón de saber que las vacaciones se acababan….pero no podíamos prever el súper atasco que se podía formar en la autopista Francesa. Menos mal que con la moto podíamos avanzar por el arcén y que los conductores de los coches miraban hacia otro lado cuando nos colábamos en los peajes…sino, todavía seguiríamos de viaje.
El atasco y la autonomía de la 690 nos hizo disgregarnos, pero finalmente llegamos todos a Santa Susanna sanos y salvos.





















Los padres de Jose nos invitaron a una suculenta cena Española (se agradece un montón después de comer ocho días fuera de España)  y después tomamos unas copas para brindar por un viaje motero, que durante la preparación, tenía muy buena pinta y  que una vez realizado, ha superado mis expectativas en todos los sentidos.

La vuelta a Madrid la hicimos con el aire acondicionado del coche a tope.

Gracias a tod@s por vuestra compañía y paciencia. A las chicas, mi más sincera admiración.

Moralzarzal, Madrid Julio 2015

sábado, 13 de junio de 2015

GEOCACHING SURVIVAL


Me he enganchado a los geocaching. Un poco de aventura, un poco de conducción off road, un poco de navegación y un poco de estrategia, dan como suma: MUCHA DIVERSIÓN
En esta ocasión, mi copiloto, es mi colega de universidad Jesús. Ni puñetera idea de geocaching, ni de 4x4, ni de navegación, ni de na… pero un crack como amigo y un compañero perfecto para las risas que vamos a pasar.
El centro de operaciones es el Rincón de Barrachina. Un complejo rural chulo y muy off road.



En nuestro caso estábamos alojados en Calamocha, en un hostal cercano, ni chulo ni off road, pero nos pasamos unas risas, cenando por el pueblo, con nuestros colegas de aventuras: Citri y Héctor, que vienen acompañados por sus respectivas parejas (Eva y Bea) y con Adri, el hijo de Citri
Además, el equipo está uniformado y los coches identificados con nuestro emblema:


La etapa del sábado comienza con salida tipo Le Mans para recoger el pendrive con los WP. Gana mi copi corriendo como una gacelilla (alguno se pega una castaña de cuidado)


Una vez descargados los WP en el ipad (Navegación del copi) y en el Garmin 276 (navegación del conductor) y comentada la estrategia con nuestros compañeros, nos ponemos en marcha, por las pistas cercanas, en dirección sur.


Llegaremos a Albarracín por pistas y senderos, no muy complicados, pero de gran belleza. En general vamos navegando bien, alguna equivocación, media vuelta y a buscar el camino correcto (siempre con buen rollo) y alguna parada a tomar una Mahou.


La peña no descansa ni para mear, pero nosotros preferimos parar un poquito y tomar un refrigerio, comentar el recorrido, observar el paisaje y echarnos unas risas. Lógicamente, tendrá su penalización en la tabla de puntuación, pero…


Bea se marea un poco en el Toyota, así que la ponen de copiloto, mientras, acogemos a Eva en mi coche. Todo resuelto.
El último tramo es de Rally. No podemos pasarnos de la máxima velocidad permitida pero tampoco la bajamos, porque llegamos justitos al control de tiempo final y queremos evitar la penalización.
Cerca de la llegada y con el tiempo justo, recogemos a un participante que ha roto el coche a un kilómetro de meta. Nos quitarán la penalización por deportividad
Llegamos cansados, pero contentos y además, la cena está amenizada con la final de Champions del 2015, así que a dormir, no hay nada que ver.
La etapa del domingo tiene los WP en dirección Norte y mucho barro, es un pelín más técnica pero con menos navegación. Llegamos a meta con holgura a disfrutar de la comida de hermandad y de la entrega de premios.



Lo hemos pasado fenomenal. Volveremos.Principio del for










jueves, 12 de marzo de 2015

GEOCACHING HEMINGWAY


Un geoqueeeeeee?...eso es lo que les dijimos a nuestros colegas de eje central (Jota y Ana) cuando nos propusieron acompañarles a este evento.
Nosotros: (Citri, Héctor y yo), llevamos varias rutas por España, Marruecos y Portugal más o menos duras, con Pistas, Trialeras y arena. A veces llevamos track y otras veces llevamos algún rutómetro con wp de paso, de manera que estamos acostumbrados a navegar (en mi caso, también en moto).
Atención: juntas la ruta, con la navegación y le pones puntuación a los wp conseguidos y ya tienes un Geocaching. Además, nos ponen un tope de velocidad (penalizable) para que no juguemos a las carreras.
El centro de operaciones es el camping Iratxe, muy cerca de Estella. Un sitio genial en el que pernoctaremos en camas justitas y comeremos txuletones enormes.
De copi llevo a mi hermano. No tiene ni idea de navegar pero es muy salao y le quiero mucho, porque de lo que se trata es de disfrutar.
Cargamos los WP en el ipad (Twonav y mapas previamente cargados) y en el Garmin (con Topohispania) y nos ponemos en marcha. Citri y Héctor en un Toyota, nuestros colegas de eje central en otro Toyota y mi hermano y yo en el Jeep. La ruta nos lleva por Navarra sur (de Pamplona para abajo).



Hay que hacer foto en los wp y a veces nos juntamos un montón de coches para hacerla, pisando el wp, pero todo con buen rollo. Eso sí, enseguida nos damos cuenta de que la gente viene a competir. Por un lado le da un punto de emoción y aventura a la prueba, por otro es una pena no recrearse en los paisajes por los que pasamos, ni hacer más paradas técnicas cerveceras.

A medio día hay un wp muy técnico, por una pista embarrada y rota. Solo llegamos nosotros, los Toyota se dan la vuelta.

Algunos tramos son delicados, con fuertes barrancos y zonas de paso estrechas. Por la tarde, risas, cena, Dyc, anécdotas y más risas…pero Citri tiene el gesto torcido.

La salida del domingo es un poema para Citri, con un dolor fuerte en dicha sea la parte. El tio hace de tripas, corazón y sale a la prueba, pero después de un rato debe retirarse. Llegamos al Camping para la entrega de premios y la comida de hermandad. Entrantes a lo bestia, Txuletón y pañoleta de regalo. Una pasada.